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Embarazo, Su desarrollo

El camino que lleva al encuentro con el bebé es francamente emocionante. Nueve meses de transformaciones físicas y psíquicas, de sensaciones nuevas, de emociones, de sentimientos... La mujer va a asistir maravillada, casi incrédula en ocasiones, a ese proceso que no por natural y común deja de ser sorprendente: la creación de una nueva vida dentro de sí misma. No hay forma de describir esa experiencia única, privilegio femenino por excelencia, como no hay forma de definir el amor que despierta un hijo.

Desarrollo del feto

Primer trimestre

Durante mucho tiempo, la vida del niño antes de nacer fue un auténtico secreto. Pero la ciencia nos ha ido desvelando ese misterio. Hoy sabemos que las 12 primeras semanas suponen una etapa clave en la formación del ser humano. Ésta es la secuencia.

 

Las semanas de desarrollo del feto no coinciden con las de gestación (hay un desfase de 14 días), pues el embarazo se contabiliza desde el primer día de la última regla y la fecundación se produce unas dos semanas después.
¿Como es de grande?

Tiempo

Peso

Longitud*

Tamaño total

4 semanas

Menos de 1 g

-

5 mm

8 semanas

2-3 g

2,5 cm

3-4 cm

12 semanas

50-65 g

9 cm

12-15 cm

* (desde la coronilla al final de la columna)

Primer mes

Se forma el embrión a partir del cigoto

(Primeras cuatro semanas de vida del embrión, o semanas 3 a 6 de embarazo)

La madre acaba de ovular. Un espermatozoide, entre los millones depositados en la vagina, fecunda el óvulo, cuando éste se halla aún en una trompa. En las 24 horas siguientes el óvulo fecundado se divide en dos células. Ha empezado el milagro de la vida.

Primeras dos semanas.

Cinco o seis días después de la fecundación, el óvulo se ha dividido en cientos de células (blastocisto) y se implanta en el útero. Una parte de esas células dará origen a la placenta y otras estructuras extraembrionarias, como el saco amniótico y el corion, y la otra se especializará en formar el embrión. En la segunda semana se desarrolla el disco embrionario (futuro embrión), que tiene 1 mm de diámetro.

 

Semana 3ª

El disco embrionario se convierte en embrión. Aunque no supera en tamaño a un grano de arroz, comienza la formación de los órganos y de la futura placenta. Al final de esta semana aparecen los primeros esbozos de los vasos sanguíneos y las células sexuales. Paralelamente, se inicia la formación del cerebro y de la médula espinal, así como el desarrollo de los ojos. La madre empieza a pensar que puede estar embarazada, porque se le retrasa el periodo (sin embargo, tiene síntomas de que va menstruar en cualquier momento). A partir del sexto día de retraso de la regla se puede realizar un test de orina para saber si se encuentra o no en estado.

Semana 4ª

El embrión se parece a una judía, o más bien a una gamba, con unas yemas (o brotes) que se convertirán en extremidades. Comienza a desarrollarse por la cabeza, y la parte inferior se asemeja a una cola.

 

A las 4 semanas el embrión tiene forma de gamba. La parte baja parece una cola en punta. A la izquierda del cordón umbilical se distingue el corazón, que abulta considerablemente.

Ya tiene cuello y cabeza, con ojos y orejas aún primitivas. También posee un cerebro y un corazón, que empieza a latir, aunque sólo tiene dos cámaras en lugar de cuatro.
Equivale en tamaño a un grano de café.

Segundo mes

Una evolución fascinante

(Semanas 5 a 8 de desarrollo embrionario, o semanas 7 a 10 de embarazo)

El diminuto embrión se transforma de un modo asombroso y cuadriplica su tamaño. La célula primitiva se ha ido multiplicando, hasta alcanzar un número de varios millones.

Semanas 5ª y 6ª.

Se desarrolla el esquema humano básico. La cabeza crece rápidamente para acomodar el cerebro en aumento, y el cuerpo se hace menos curvado. Se forman las yemas de los dientes de leche y se dibujan las cuatro cavidades cardiacas. El corazón bombea sangre a un ritmo de 140 a 150 latidos por minuto (el doble que el de la madre).

 

 

En esta etapa también se forman los esbozos de brazos y piernas, aunque los dedos son simples arrugas. Se desarrollan el estómago, el intestino, el páncreas y el aparato urinario. En la sexta semana se puede distinguir claramente la médula espinal, aunque el embrión es aún más pequeño que un dedo meñique.

Semanas 7ª y 8ª

Las extremidades se desarrollan muy deprisa, y se empiezan a distinguir los dedos. Los brazos y las manos se desarrollan con mayor rapidez que los pies y las piernas. Esta tendencia continuará después del nacimiento: el bebé será capaz de agarrar objetos antes de poder caminar.

 

La cabeza está inclinada hacia delante y resulta todavía muy grande en comparación con el resto del cuerpo. En esta etapa empieza a desarrollarse la cara, se reabsorbe la cola y aparecen los deditos.


De forma paralela se constituyen los músculos, que se cubren de una fina epidermis, los nervios y la médula ósea. Se inicia el desarrollo de los órganos sexuales y se van formando, día a día, los rasgos del rostro.
El embrión adquiere forma humana.

Tercer mes

El paso de embrión a feto

(Semanas 9 a 12 de desarrollo fetal, o semanas 11 a 14 de embarazo)

En la novena semana de existencia, cuando ya se han esbozado los distintos órganos y la placenta ha empezado a funcionar, el embrión toma el nombre de feto.

Semanas 9ª y 10ª.

El feto ya presenta todos los órganos en formación, que seguirán creciendo dentro del útero. Superada esta etapa, el bebé está prácticamente a salvo de anomalías congénitas incompatibles con la vida, y la madre se siente mejor porque deja de sufrir las molestas náuseas que caracterizan el primer trimestre.

 

 

La forma del bebé es progresivamente más humana. Se puede ver bien la cara porque la cabeza se ha enderezado y su rostro se ha formado por completo, aunque los ojos permanecen cerrados porque los párpados continúan en desarrollo. El tronco se ha extendido y aparecen los primeros cartílagos y costillas.

Semanas 11ª y 12ª

Nacen los primeros huesos, se forman los riñones definitivos y el feto empieza a verter orina en el líquido amniótico. La producción de las células de la sangre pasa a depender de la médula ósea en desarrollo, el hígado y el bazo del feto.

 

Sus rasgos son mucho más humanos. En su carita podemos distinguir la barbilla, la frente, los ojos, los labios, las orejas y la nariz. En esta etapa también se produce un desarrollo asombroso de las manos.


El futuro bebé empieza a moverse, golpeando la bolsa amniótica con sus piececitos, pero tan débilmente que la madre aún no puede advertirlo. Da patadas, gira los pies, cierra los puños junto a los labios, frunce el ceño, gesticula e incluso realiza movimientos de succión. Se siente seguro rodeado de líquido amniótico y empieza a responder a los estímulos externos que percibe sobre el abdomen de la madre.

Segundo trimestre

Todas las mamás nos hacemos las mismas preguntas cuando estamos esperando un bebé: ¿cómo es su vida antes de nacer?, ¿qué siente dentro de mí?, ¿ve algo?, ¿nota mis caricias?, ¿le molestará el ruido?... Casi todos los órganos sensoriales se han desarrollado al final de esta etapa, y aunque el chiquitín está bien resguardado y protegido dentro de la bolsa amniótica, no es ajeno a los estímulos que recibe. A las 20 semanas oye perfectamente la voz de su madre y percibe las demás de una forma atenuada. Es un buen momento para enseñarle a reconocer la voz de papá.

 

En este periodo el bebé está muy a gusto porque su tamaño todavía le permite moverse con total libertad y colocarse en cualquier posición en la bolsa
¿Como es de grande?

Tiempo

Peso

Longitud*

Tamaño total

16 semanas

200-250 g

14 cm

20 mm

20 semanas

500-650 g

19 cm

30 cm

24 semanas

1 Kg

23 cm

37 cm

* (desde la coronilla al final de la columna)

Como el embarazo se contabiliza a partir del primer día de la última menstruación, las semanas de desarrollo fetal no suelen coincidir con las semanas de gestación, ya que la fecundación suele producirse 14 días después de esta última regla. Ésta es la razón de que se ocasione una diferencia de dos semanas en el recuento del tiempo de gestación. Así, un embarazo de 8 semanas suele corresponder a un embrión de 6 semanas (cuando el ciclo menstrual es más corto, la diferencia es menor y, si es más largo, mayor). Para estructurar esta serie nos hemos basado en meses lunares, que son de cuatro semanas cada uno.
Cuarto mes
¡Hace gestos!
(Hasta 16 semanas desde la fecundación, 18 de embarazo)

Está formado, pero aún tiene que crecer y madurar para poder vivir de forma independiente. La cabeza sigue resultando grande en comparación con el cuerpo, que empieza a cubrirse de lanugo.

La cara ya tiene rasgos humanos, aunque la barbilla todavía es pequeña y la boca resulta algo grande. No obstante, es capaz de fruncir el ceño y hacer muecas.

Semana 13ª.

A partir de este momento se puede medir la cabeza por medio de ultrasonidos, lo que permite calcular (con un margen de error de algunos días) el final del embarazo y la fecha teórica del parto. En la ecografía por fin le podemos ver con cierta nitidez y apreciar cómo se mueve.

 

Semanas 14ª y 15ª

Los brazos crecen hasta que las manitas pueden tocarse. El chiquitín flota a sus anchas de un lado a otro y flexiona los brazos y las diminutas piernas, como si se tratara de un auténtico gimnasta. Las mamás que ya han tenido hijos suelen sentir en estos días sus primeras pataditas (aún muy débiles).

 

Al final del cuarto mes los párpados y las manos están completamente formados, incluso se pueden observar unas uñas diminutas.


Cuando el feto toca el cordón umbilical sin querer, reacciona con sorpresa al contacto alejándose momentáneamente de su nuevo descubrimiento.
Son los primeros ensayos del tacto

Quinto mes

Las primeras pataditas

(Hasta 20 semanas desde la fecundación, 22 de embarazo)

Está bien desarrollado, pero no podría vivir fuera del útero porque sus pulmones y sistema digestivo no se han formado del todo y aún no regula su temperatura. El lanugo recubre su piel por completo.

Sigue siendo muy pequeño, pero gracias a su desarrollo muscular puede hacer movimientos más vigorosos, aunque el esqueleto todavía no está totalmente osificado.

Semana 17ª.

Los órganos genitales masculinos se pueden ver con claridad mediante ecografía, si la posición del chiquitín lo permite. En este periodo el feto se familiariza con sus manos y empieza a poner a prueba sus reflejos. No sólo sabe dar patadas, también agarra y succiona (empieza a chuparse el pulgar).

 

Los movimientos se hacen más intencionados a medida que las fibras nerviosas se conectan y aumenta el desarrollo muscular. Por otro lado, la piel empieza a producir una sustancia denominada «grasa marrón» para producir calor y mantener la temperatura corporal, aunque todavía sigue transparentando los vasos sanguíneos.

Semana 18ª

La mayoría de los dientes de leche se han formado, ocultos en las encías. Los latidos de su corazón se pueden escuchar claramente con un estetoscopio obstétrico.

 

Las células nerviosas han terminado de multiplicarse. A partir de este momento, el cerebro aumentará unos 90 gramos cada mes.


Al final del quinto mes la madre siente plenamente a su hijo; puede notar cómo se desplaza tras presionar suavemente sobre su abdomen. El feto es muy sensible al tacto y reacciona rápidamente ante los estímulos externos. Si durante una revisión el médico le roza accidentalmente la cabeza, la moverá deprisa.

Sexto mes

Dobla su peso

 

(Hasta 24 semanas desde la fecundación, 26 de embarazo)

El cuerpo está más proporcionado respecto a la cabeza y sus rasgos faciales son muy similares a los de un recién nacido. La piel pierde su aspecto translúcido y se empieza a cubrir de vernix caseosa.

En estas semanas se inicia la organización de las células cerebrales necesarias para que haya un pensamiento consciente y sea posible recordar y aprender.

Semanas 21ª y 22ª.

Comienzan a aparecer las líneas características de las palmas de las manos así como las huellas dactilares y finaliza la formación de las uñas. Su mundo está dominado por el tranquilizador sonido del latido cardiaco de la madre, pero cuando está despierto reacciona ante el ruido exterior, y se mueve mucho. Los sonidos bruscos le sobresaltan y agitan. Asimismo, la música suave le calma.

 

Semanas 22ª a 24ª

El chiquitín es un auténtico acróbata que realiza una media de 20 a 60 movimientos cada media hora, con muchos periodos de quietud, ya que tiene fases de vigilia y sueño (se pueden comprobar palpando el vientre de la embarazada).

En este periodo en que se abren las aletas de la nariz, tiene lugar la formación de los alveolos pulmonares y la sustancia surfactante de los pulmones (aún inmaduros).

Tercer trimestre

A partir del sexto mes de desarrollo, el feto disfruta de una intensa vida emocional. Puede ver (pronto abrirá los párpados y será capaz de enfocar), oír (en seguida mostrará sus preferencias por la música tranquila y se agitará con los ruidos), degustar, e incluso aprender a hacer cosas dentro del útero. Está preparándose para la gran aventura de la vida.

 

Para calcular, de forma aproximada, cuándo se producirá el parto, se suman nueve meses y siete días a la fecha del primer día de la última menstruación

Cuentas distintas
Las semanas de desarrollo intrauterino no suelen coincidir con las de embarazo, ya que éste se contabiliza a partir del primer día de la última menstruación y la fecundación suele producirse unas dos semanas después. Por esta razón, es habitual un desfase de dos semanas en el recuento. Para elaborar esta serie nos hemos basado en meses lunares de cuatro semanas cada uno.
¿Como es de grande?

Tiempo

Peso

Longitud*

Tamaño total

28 semanas

1,5 Kg

27 cm

42 cm

32 semanas

2,5 Kg

30 cm

47 cm

38 semanas

3-3,5 Kg

36 cm

50 cm

* (desde la coronilla al final de la columna)

Séptimo mes

Sus ojos están abiertos

(Semanas 25 a 28 de desarrollo fetal, o semanas 27 a 30 de embarazo)

Cabeza y cuerpo guardan una proporción más equilibrada, similar a la de un recién nacido. En los varones los testículos descienden primero hacia la ingle y luego al escroto.

El bebé es ahora tan grande que el tocólogo puede determinar rápidamente en qué posición se encuentra con sólo examinar a la madre. Poco a poco irá limitando sus movimientos por falta de espacio.

Semanas 25ª y 26ª.

Los pulmones casi han terminado de desarrollarse. Si naciese de forma prematura, quizá podría sobrevivir con ayuda de una incubadora, pero todavía tiene que crecer y engordar. La fina piel, cubierta por una capa de vernix (sustancia protectora), se fortalece, y se le forma otra capa de grasa debajo. Al mismo tiempo, disminuye la cantidad de lanugo (vello que cubre su cuerpo).

 

Semanas 27ª y 28ª

El feto continúa desarrollando su capacidad para tragar y succionar. El estómago y el intestino ya están funcionando, y los riñones se encuentran muy desarrollados, aunque no estarán del todo preparados hasta después del nacimiento.

 

En algún momento de este séptimo mes el bebé abre los ojos, que han permanecidos sellados desde que se formaron los párpados, y puede ver. También oye, y bastante bien: la futura mamá notará cómo se agita o se tranquiliza en función del tipo de música que suene a su alrededor. Sus oídos, formados desde el final del sexto mes, son muy sensibles a los ruidos.

Octavo mes

Poco espacio para moverse

(Semanas 29 a 32 de desarrollo fetal, o semanas 31 a 34 de embarazo)

Ha crecido tanto que ocupa casi todo el espacio disponible en el útero. Al final está perfectamente formado, pero para nacer todavía tiene que madurar algo más y aumentar un poco de peso.

Su aspecto ya es muy semejante al de un niño. La piel ha perdido parte de sus arrugas y las uñas de las manos llegan hasta las puntas de los dedos (las de los pies todavía no han terminado de formarse.

Semanas 29ª y 30ª.

Sólo le falta completar la producción de la sustancia surfactante en los pulmones (necesaria para respirar) y una buena capa de grasa aislante, antes de estar listo para nacer. Si lo hiciera ahora, podría sufrir dificultades respiratorias, pero habría una gran probabilidad de que saliera adelante. De vez en cuando puede agitarse de forma espasmódica.

 

 


Suele tratarse de hipo, tal vez por haber bebido líquido amniótico. Se chupa a menudo el pulgar, pues eso le causa un gran placer y amplía su conocimiento de sí mismo.

Semanas 31ª y 32ª

Es probable que se coloque ya en la posición cefálica definitiva para el parto, aunque algunos fetos permanecen en la postura de nalgas hasta el momento de nacer. En esta etapa traga gran cantidad de líquido amniótico, aunque también orina mucho (hasta medio litro al día).

 

La futura mamá debe saber que las posibilidades de supervivencia del bebé, en caso de que el parto se adelante, son cada vez mayores.


Sigue creciendo muy rápido, y los huesos se alargan y ensanchan.
Por otro lado, ya distingue entre el resplandor y la oscuridad, contrayendo el iris en respuesta a la luz brillante, y empieza a parpadear.

Noveno y décimo mes

Preparándose para nacer

(Semanas 33 a 38 de desarrollo fetal, o semanas 35 a 40 de embarazo)

Al final está tan apretado en el útero que tiene que enroscarse para adaptarse al espacio. La mayoría de los niños nacen en la semana 38 de desarrollo intrauterino.

En estas últimas semanas de embarazo, el niño pierde totalmente el lanugo y parte de la vernix caseosa de la piel, que ha aclarado su tono rojizo y se ha alisado. Recogido sobre sí mismo, apenas se mueve.

Desde la semana 34ª.

Es probable que el bebé adopte una posición más baja en el útero y se encaje en la pelvis, aunque puede hacerlo en cualquier momento entre las dos y las cuatro semanas previas al parto, o incluso al comienzo de éste. El encajamiento indica que el niño puede pasar a través de la cavidad pélvica sin dificultad.

 

 

Cuando ocurre, algunas madres notan la presión de la cabeza del niño en la pelvis, sobre todo al sentarse sobre una silla dura.
En estas semanas las glándulas adrenales segregan gran cantidad de cortisona, una hormona necesaria para que maduren los pulmones.

Desde la semana 36ª

A estas alturas, el embarazo se califica a término, y el niño, que continúa ganando peso y fortaleciéndose, está listo para venir al mundo. Sus pulmones esperan el primer contacto con el exterior para ponerse en marcha. En su cráneo quedan dos espacios fibrosos para facilitar la salida de la cabeza en el momento del parto. Son las fontanelas, que finalizarán su formación después del nacimiento. Si la gestación se prolonga más de lo normal, la placenta puede perder su eficacia. Por eso, a partir de la semana 39 ó 40 de desarrollo intrauterino (41 ó 42 de embarazo), si el parto no llega, el médico lo inducirá o provocará una cesárea.


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Notas de salud

                     Sección 13

  En esta sección te presentamos las siguientes notas:

Primer trimestre
Segundo trimestre
Tercer trimestre 

                     Nota

Te presentamos en esta sección algunas notas de salud que hemos recogido de aquí y de allá. Esperamos las encuentres interesantes. 

En ningún caso la información ofrecida en este sitio sustituye a la consulta médica.

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