Págs.

Chistes de niños

Llega el niño a la casa y le dice a la mamá:
Mami tengo una noticia buena y otra mala.
Dime la buena, dice la mamá.
Me saqué un diez en matemática.
¿Y la mala?
Que es mentira.

Jaimito le escribe una carta a Santa Claus, y le dice:
Santa Claus, este año te voy a pedir una bicicleta como te la pedí el año pasado, pero esta vez te voy a especificar bien la dirección de mi casa, porque el año pasado se la dejaste al muchachito del frente de mi casa y tuve que agarrarlo a golpes para quitársela.

El niño que llega a la casa,
Mamá, mamá, en el colegio me dicen distraído.
Y la señora le contesta:
Niño, tu vives en la casa del frente

Una chica se pintaba delante de un espejo y el sobrino pregunta:
Tía, ¿Por qué haces esto?
Y la tía contesta:
Para estar más guapa.
A lo que contesta el niño:
Y esto tía, ¿Cuándo hace su efecto?

Una señora tenía un nieto al que llamaba Diploma. Diploma para acá, Diploma para allá; Diploma ven acá. Un día alguien le preguntó:
Señora, ¿Por qué llama usted Diploma a ese niño?
Ella le contestó:
Porque mandé a mi hija mayor a estudiar a la ciudad y eso fue lo que me trajo.

En un colegio de Santiago de Chile había una profesora que le daba un dulce al niño que le respondía correctamente. Un día le pregunta a Pablito:
Pablito, ¿Cuántos años tengo?
Y Pablito le dice:
Por la forma en que camina 20, por la forma en como se viste 20 y por la forma en que nos trata 20, en total como 60, señorita.

Mamá, en la escuela me dicen que soy un interesado.
¿Quién te lo dijo hijo?
¡Si me das cinco pesos te lo digo!

¡Ring! ¡Ring!
¿Aló? ¡Colegio San Martín a sus órdenes!
¿Aló?, llamo para informar que el niño Álvaro Benítez no asistirá a estudiar el día de hoy.
Sí, ¿con quién tengo el gusto de hablar?
Con mi papá.

¿Qué tomas Paquito?
Unas pastillas para reactivar mi memoria, ya he mejorado mucho.
¡Ah, que bien! ¿Y cómo se llaman?
La verdad, no me acuerdo.

Erase una vez 2 niños, uno rico y el otro pobre; el rico le dice al pobre:
En mi casa se come a la carta, pides lo que quieras comer.
Y el pobre dijo:
En mi casa también comemos a la carta, el que saca la mayor es el que come.

Un niño le pregunta a otro:
¿Qué quieres ser de mayor?
A lo que el otro responde:
¿Yo? ¡Imbécil!
¿Por qué?
Porque mi padre dice, "¡Qué de lana tiene ese imbécil! ¡Que mujer más hermosa sale con ese imbécil! ¡Qué cochazo tiene ese imbécil!."

Mientras el avión atestado está a punto de despegar, la calma es rota por un pequeño de 5 años que escoge ese momento para hacer una tremenda rabieta. No importa lo que hiciera la frustrada y avergonzada madre para calmarlo, el niño continuaba gritando furiosamente y pateaba los asientos alrededor. De pronto, desde el fondo del avión se levantó un anciano general en uniforme, con el pecho cubierto de condecoraciones, que caminó lentamente por el pasillo, llegó hasta donde estaba el niño e inclinándose suavemente le dijo algo al oído. De inmediato, el niño se tranquilizó, tomó la mano de su madre, y se abrochó su cinturón. Todos los pasajeros empezaron a aplaudir. Mientras el general regresaba
lentamente a su asiento, una de las azafatas le dijo:
Disculpe, señor, pero podría decirme qué palabras mágicas usó para callar a ese pequeño.
El viejo sonrió y dijo:
Simplemente le mostré mis condecoraciones, y le expliqué que todas esas medallas me autorizaban a tirar a un pasajero por la puerta del avión, en el momento que yo quisiera.

Un hombre va a un bar, y dice con voz seria y enfadado:
Deme una cerveza, o sino...
Y el camarero asustado le interrumpe:
Vale, vale, aquí la tiene.
Después llega un niño pequeño y le dice:
¿Me puede poner una coca cola?
¡No!, responde el camarero.
Al día siguiente llega otra vez el hombre del día anterior y le vuelve a decir:
Deme una cerveza, o sino...
Y el camarero le vuelve a decir asustado:
Vale, vale, aquí la tiene.
Después vuelve a llegar el mismo niño del día anterior, y no le da la coca cola, cuando la pide.
Al otro día, vuelve a llegar el hombre, y le repite lo mismo, el camarero asustado se la pone corriendo. Después llega el niño, y le dice con una voz suave y un poco trémula:
Deme una coca cola o sino...
El camarero le interrumpe, y dice:
O sino, ¿Qué?
Y el niño asustado le dice:
O sino una Pepsi.

Un día llega el niño llorando al colegio y el vigilante se acerca y le dice:
¿Por qué lloras?
¡Un ladrón me ha quitado mi pan!
¿Y estaba solo?
No, estaba con mantequilla.

Dos monjas tocan a la puerta de una casa donde las recibe una pequeña e inocente niñita que le pregunta a las monjas:
¿Qué desean?
Nos podrías dar una colaboración para el ancianato.
Sí, claro, espere un momento. Generosamente la pequeña niña se voltea y grita:
¡Abuelo ven que te vinieron a buscar!

En la tarde del sábado aproximadamente las 2:00 pm, un niño va donde su padre y le dice:
Papi, ¿Puedo ir a la fiesta de cumpleaños del niño rico que se mudó en la esquina?
El padre le dice que sí, pero que esté en casa antes de las 7:00 pm de la noche.
Luego más tarde pasan las 7, las 8, las 9, ya toda la familia está reunida en la casa del niño, y todos preocupados, y a eso de las 11:00 pm el niño llega a la casa con el ojo morado y la cara desbaratada.
El padre preocupado le pregunta:
Mi hijo, ¿Qué te pasó?
Nada papi, que rompieron la piñata y a mí me cayó un televisor y un VHS.

En una bodega llega un niño y le pregunta al bodeguero:
Señor, ¿Tiene café?
El señor le responde que sí.
El niño responde:
Entonces, deme un kilo de espaguetis.
Al otro día regresa el niño y pregunta:
¿Tiene azúcar?
El señor responde que sí.
Entonces, deme una lata de atún.
Y todos los días era el mismo cuento, venía el chico, preguntaba por una cosa y llevaba otra.
Hasta que un día el bodeguero se enojó y le dijo:
No le pienso vender más a usted ni a su familia, el niño va a su casa y le cuenta a su papá lo que el señor le dijo, y el papá todo preocupado se dirige a la bodega.
Señor, ¿Qué es lo que pasa?
Y el bodeguero le contó el caso, el papá dice:
Tiene usted toda la razón, ese hijo mío que no se compone, pero no se preocupe ahora mismo voy a la casa me quito el zapato y le doy con la correa.

El maestro le pregunta al alumno:
¿Cómo suena la m con la a?
Y el alumno le dice:
ma.
Y otra vez le pregunta, y el alumno dice:
ma.
Y el maestro le dice:
¿Y si le colocamos la tilde como suena?
Y el niño dice:
Matilde.

Está un niño llorando en la calle, y pasa un señor que le pregunta:
¿Niño, por qué lloras?
Y el niño le responde:
Es que mi tío me pegó.
¿Y por qué te pegó?, le pregunta el señor.
Es que estaba haciendo lo mismo que usted está haciendo ahora, metiéndome en lo que no me importa.

Había un niño tan, pero tan fanático de los video juegos, que cuando se murió le pusieron en la tumba "Game over".

La maestra les dice a los alumnos:
Niños, siéntense en silencio.
Y Silencio murió aplastado.

La maestra: Esto es increíble, Pepito, en toda la mañana no has puesto nada de atención, solo te has dedicado a hablar, tendré que pedirte que mañana vengas con tu mamá.
Pepito: Pero profe, mi mamá habla más que yo...

La maestra dice:
-Pepito, ¡Dime cinco cosas que contengan leche!
Y Pepito le dice... ¡Cinco vacas, Maestra!

La mamá de Pepito le dice:
- ¡Pepito, aléjate de la jaula del león!
- No te preocupes, mamá. No le voy a hacer nada.

El profesor le entrega a Jaimito una pata de pájaro y le dice:
- Viendo esta extremidad, dígame la familia, el género y la especie del animal, así como sus costumbres migratorias y el número de crías por nidada.
- ¿Pero cómo le voy a decir todo eso con una sola pata?
- ¡Suspendido! A ver, dígame su nombre y apellido,  la dirección de su casa, y el nombre de sus padres.
Jaimito se quita un zapato, le enseña el pie desnudo al profesor y le dice:
- Adivine...

El cobrador llega a la casa con una factura de cobro. Sale el niño a recibirlo.
- ¿Esta tu mamá?
- No señor, salió del país, hacia el exterior.
- ¿Y tardará mucho en volver?
- No creo, porque dejo el café calentándose en la cocina.


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Humor Sano

                     Sección 5

  Te presentamos en esta sección  varios chistes que a nuestro juicio son sanos y que te harán pasar un momento agradable.

  Muchos son lo que han encontrado el relajamiento que buscaban a través del buen humor.

  Siempre es saludable reírse, a veces, incluso, de los temas más serios. La Real Academia Española define la palabra chiste como "dicho u ocurrencia aguda y graciosa" y también como "dicho o historieta muy breve que contiene un juego verbal o conceptual capaz de mover a risa."

  El gran  pensador Scribner escribió: "No se puede rechazar la risa, cuando llega,  se sienta en tu sillón favorito y se queda ahí todo el tiempo que quiera."

                     Nota

Si tienes un chiste sano, envíalo a través del correo electrónico y con gusto lo publicaremos.

Ningún chiste que haga alusión de una manera  irreverente de la Persona de nuestro Dios será aceptado.

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