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Chistes Religiosos

Había dos hermanos de la iglesia. Uno de ellos trabajaba en una carnicería. Llegó el hermano a la carnicería y le dijo al empleado: “Hermano, ¿me fía dos kilos de carne?” El empleado le dijo, “No puedo.” Le dijo el otro: “Pero somos hermanos.” El empleado le contestó, “Somos hermanos en el Espíritu, pero no en la carne.”

Una invidente va al culto y escucha al pastor predicar: “ ¡Hermanos, es el momento de lanzarnos todos a la siega ! ”, a lo cual la mujer interrumpe la predicación y manifiesta:  "¡ El primero que me toqué le pego con este bastón! ”

El pastor hacía una dinámica a los jóvenes. Él les dio una hoja en blanco, y pidió que se dibujaran a la chica que quisieran para su esposa. Algunos la dibujaron con 90 60 90, pero hubo un hermano que no dibujó nada. Entonces, el pastor le preguntó, “¿Por qué no dibujaste?” Él respondió, “Porque yo quiero que el Señor me la de como Él quiere.” “¿Y si te da una coja?” le preguntó el pastor. Respondió el hermano, “No importa si yo la quiero para mi esposa, no para hacer carrera.”

Dos cristianos beisbolistas  querían saber si al morir podrían jugar béisbol en el cielo. Se hicieron una promesa que el primero que muriera pidiera permiso de venir a decirle al otro si hubiera béisbol en el cielo o no. Pasando el tiempo, murió uno, y se le apareció una noche al otro y lo despertó. “Hermano, hermano, ¡despierta!” “¿Qué pasó?” el otro respondió. “¿Has vuelto?” “¡Si! Te traigo una buena y una mala noticia.” “¡Dime! ¡Dime!” “La buena es que sí hay béisbol en el cielo.” “¿Y la mala?” “¡Te toca lanzar mañana!”

Una vez un hombre predicaba en una iglesia, y cuando estaba en lo mejor del mensaje, una persona sentada en las últimas bancas le gritó, “¡No se oye!” El predicador aumentó el tono de su voz, pero la persona insistía, “¡No se oye!” Un poco molesto, el predicador le pidió al de los controles de sonido que aumentara el volumen, pero la misma persona volvía a gritar, “¡No se oye!” Indignado, el predicador le dijo a la persona, “¿Tienes problemas en los oídos, o qué te pasa?” La persona le contestó, “No. Lo que pasa es que lo que tú haces no me deja oír lo que tú dices.” Hermanos, muchas veces nuestros actos impiden que la gente nos crea lo que les predicamos.

En una ocasión una hermana que estaba muy bien vestida se le acercó a una de los jóvenes y le dijo, “Fulana, que bien te ves.” Ella le contestó, “Yo lo sé. Sin embargo, tú no te ves tan bien. Perdona que te lo diga, pero tú sabes que yo soy bien sincera.” La hermana le contestó, “Oh, no te preocupes. Yo, sin embargo, ¡soy bien hipócrita!

Estando en la escuela dominical, la maestra preguntó: “A ver, ¿cuántos quieren ir al cielo?” Todos levantaron las manos menos Juancito, a lo que la maestra le preguntó, “Juancito, ¿no quieres ir al cielo?” Juancito respondió, “No, porque mi mamá me dijo que cuando termine, que me vaya derechito para la casa.”

Era la primera vez que el pastor le pedía a un hermano que predicara. El hermano estaba estudiando en el instituto bíblico aun, y estaba muy nervioso. Cuando leyó el texto él dijo, “He aquí, todas las viejas pasaron,” en vez de “todas las cosas viejas pasaron.”

En un pequeño pueblo, el pastor de una iglesia estaba orando por algunas peticiones, en eso se levanta un hermano y le dice: “Hermano pastor, por favor oren por mi negocio, para que el Señor envíe bastantes clientes, pues casi estoy quebrado."   El pastor habló a toda la congregación y les dijo: “Pónganse de pie y hagamos una oración que llegue al cielo para que Dios envíe muchos clientes pues, él escucha a los que le claman”; antes de comenzar a orar, el pastor le pregunta al hermano propietario del establecimiento: “Hermano ¿Cuál es su negocio?”, a lo que el comerciante cristiano le contesta:  “Hermano yo tengo una funeraria”

En una iglesia cristiana se congregaban unos jóvenes que eran bien carnales, y también ahí mismo se congregaba una mujer muy hermosa que se vestía un poco extravagante.  Su nombre era “Victoria”.  El pastor al terminar el sermón preguntó: ¿Cuántos quieren la victoria? los jóvenes al escuchar tal pregunta saltaron de sus sillas gritando:  ¡Yo!, ¡Yo!, ¡Yo!   

Un pastor le pregunta a uno de sus miembros en un estudio bíblico, 'Hermano García, si usted tuviera cinco gallinas, las daría para la obra del Señor?' Contesta García, 'AMÉN.' Le dice el pastor, 'Hermano García, y si tuviera dos caballos, los daría para la obra del Señor?' A lo que contesta García, 'AMÉN.' Por último, le pregunta el pastor, 'Hermano García, si tuviera una vaca, ¿la daría para la obra del Señor?' A lo que contesta el hermano García, '¡NOOOOOOO! Eso es lo único que tengo.'

Una misionera brasileña visitaba un país hispano. Durante un servicio en una iglesia fue invitada a pasar al frente y dar un saludo. Ella, muy apenada, pues era muy tímida, dijo al público: 'Lo siento, yo estoy embarazada y la culpa la tiene su pastor.' (Ella quiso decir apenada pero no lo sabía decir en español y en Brasil la palabra ‘embarazada’ tiene el mismo significado.)

¿Cuál era el rey que siempre estaba enfermo en el Antiguo Testamento? El Rey Asuero, porque siempre estaba 'a suero'.

El pastor le dijo a la congregación, 'Hermanos míos, hoy les traigo dos noticias - una buena y otra mala. La buena noticia es que vamos a remodelar y ampliar la iglesia,' a lo que los hermanos aplaudieron muy alegres. 'Y la noticia mala,' dijo el pastor, 'Es que el dinero para la remodelación lo tienen ustedes en sus bolsillos.'

Un nuevo policía andaba buscando a quien multar por primera vez. Al ver un cura que venia en una moto, de inmediato lo mandó estacionar para hacerle la vida difícil. El policía le dijo al cura: 'Muéstreme su licencia y registración,' pero todo estaba en orden. A lo que dijo el policía, 'Encienda las luces y haga las señales.' Otra vez, todo estaba bien. Al ver que nada podía hacer en contra del cura, le dijo: 'OK. Se puede ir, pero tenga mucho cuidado.' A esto el cura le respondió: 'No se preocupe, yo voy con Dios y la Virgen.' El policía le dijo: '¡Aja, tres en una moto!' y le puso la multa.

El maestro preguntó, 'Ya que hoy celebramos el día del pastor, querida clase, díganme: ¿Cuál es la labor del pastor? En otras palabras, ¿QUÉ HACE?' A lo que Jaime respondió: 'Lo que nos enseñó la clase pasada; es decir, N-A-D-A.' Al oír esto, el maestro le respondió alarmado: '¿Cómo que yo les enseñé que el pastor no hace nada?' Entonces Jaime agregó, 'Usted mismo nos señaló que el pastor no hace NADA, QUE TODO LO HACE DIOS.'

Una mujer busca consejería de su pastor, pues tiene mucho coraje con su esposo.  El pastor le dice que sería buena idea que hablara con su esposo y tratara de que oraran juntos.  Al otro día la mujer regresa donde el pastor, todavía enojada con su esposo y le dice:  “mire pastor, yo quise orar con él pero me puse a leer la Biblia y encontré que la Biblia me prohíbe orar con mi esposo”.  A esto el pastor asombrado le dice: ¿Cómo que la Biblia le dice que no ore con su esposo?  ¡Eso es absurdo!, y ella le contesta: “la Biblia dice: "Orar sin cesar".”. (Porque su esposo se llamaba "Cesar") 

¿Sabes cuál es el texto de los boxeadores? Mejor es dar que recibir.....

Un niño de cinco años aprendió sobre la creación en la escuela dominical. Aprendió que Dios creó al hombre (Adán) y a la mujer (Eva) de la costilla del hombre. La siguiente semana se le presentó un dolor al niño en el costado. Su mamá le preguntó que le pasaba, y él le contestó, "Creo que voy a tener una esposa."

Un pastor dijo a su iglesia, “Hermanos, necesito levantar una ofrenda para mi Mercedes.” Luego, la iglesia le dio una buena ofrenda. Al domingo siguiente, el pastor llegó a la iglesia con un Mercedes Benz del año, y la iglesia le dijo, “Pastor, ¡usted nos engaño!” El pastor respondió, “Yo no los engañé. Les dije que quería la ofrenda para mi Mercedes.” (Así se llamaba también su esposa.)

Había una hermana que tenía bastantes pecas en su cara. Estando un día en la iglesia, se le acercó una niña que le dijo, “Hermana, tú te vas a ir derechito al infierno.” “¿Pero por qué?” preguntó la hermana. “¡Porque tú no más pecas y pecas!” contestó la niña.

Un recién convertido andaba en el campo. En eso le picó una hormiga colorada, de esas que duele bastante el piquete. El hermanito, en su primer amor, la tomó suavemente en sus dedos, la miró, y con mucho amor le dijo, “Ni yo te condeno. Vete y no piques más.”


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Humor Sano

                     Sección 45

  Te presentamos en esta sección  varios chistes que a nuestro juicio son sanos y que te harán pasar un momento agradable.

  Muchos son lo que han encontrado el relajamiento que buscaban a través del buen humor.

  Siempre es saludable reírse, a veces, incluso, de los temas más serios. La Real Academia Española define la palabra chiste como "dicho u ocurrencia aguda y graciosa" y también como "dicho o historieta muy breve que contiene un juego verbal o conceptual capaz de mover a risa."

  El gran  pensador Scribner escribió: "No se puede rechazar la risa, cuando llega,  se sienta en tu sillón favorito y se queda ahí todo el tiempo que quiera."

                     Nota

Si tienes un chiste sano, envíalo a través del correo electrónico y con gusto lo publicaremos.

Ningún chiste que haga alusión de una manera  irreverente de la Persona de nuestro Dios será aceptado.

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