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Chistes de Jaimito

Un viejito le pregunta a Jaimito:
Oye niño, ¿cuántos años crees que tengo?
Discúlpeme señor, pero yo sólo sé contar hasta cien.

Estaba Jaimito en la escuela y la maestra le pregunta:
Jaimito, ¿cuánto es 4+4?
Este,... no sé, debe ser 9, ¿o no?
Mal Jaimito, y ahora tienes 9 días fuera del colegio.
A ver Fernandito, ¿cuánto es 10+5?
15 señorita.
Y la maestra responde:
Muy bien Fernandito, por haber contestado bien tienes 15 días de vacaciones.
De pronto la maestra notó que Jaimito reía sin parar, y le preguntó:
¿Por qué ríes tanto?
Es que Fernandito es tonto maestra.
¿Por qué si él contestó correctamente?
Es que si hubiera contestado 365, ¡se hubiera ganado todo un año de vacaciones!

Extrañada de que su hijo regresara tan temprano de la escuela, la mamá de Jaimito le interroga:
¿Por qué llegaste tan temprano de la escuela, hijo?
Es que fui el único que pude contestar una pregunta.
¡Muy bien, Jaimito! ¡Eres un niño tan estudioso! ¿Y cuál fue la pregunta?
¿Quién le tiró el borrador al Director?

Le dice la profesora a Jaimito:
Jaimito, dime una palabra que tenga la "m".
Y le dice Jaimito:
Sartén.
La profesora le pregunta:
Jaimito, ¿dónde lleva sartén la "m"?
Y le dice Jaimito:
¡En el mango!

Llega un día Pedrito a la escuela y le pregunta a Jaimito:
Jaimito, ¿qué escribiste tú en la tarea?
Y le dice Jaimito:
Yo no escribí nada, ¿y tú?
Yo tampoco escribí nada.
Y le dice Jaimito:
¡La profesora va a creer que nos copiamos!

Entra Jaimito llorando a la escuela, y le dice a la profesora:
¡Me robaron profesora, me robaron!
Y la profesora le dice:
¿Qué te robaron Jaimito?
Y él responde:
¡La tarea profesora!

Jaimito a un amigo:
¿Cómo sigue tu amigo?
¿Cuál?
El que se tragó la moneda de un peso.
¡Ah! Sigue sin cambio.

Estaba Jaimito portándose mal como de costumbre y la mamá le dice:
Jaimito, pórtate bien o te voy a meter al cuarto de Satán.
Jaimito continuó portándose mal y la mamá lo metió al cuarto de Satán. A los 5 minutos se escuchan patadas, golpes, se quiebra un vidrio...
La mamá de Jaimito va a ver que pasa, y en eso sale Satán llorando y dice:
Señora, dígale a Jaimito que me devuelva mi tenedor.

Jaimito le dice a su padre:
¡Papá, papá, tengo una noticia buena y otra mala!
¿Cuál es la buena Jaimito?
¡Que he aprobado todas las clases!
¿Y la mala?
¡Que es mentira!

La maestra pregunta a Jaimito:
¿Cómo mató David a Goliat?
Con una moto.
¿Cómo con una moto? ¿no será con una honda?
¡Ahhhh! ¿pero había que decir la marca?

Le dice la profesora a Jaimito:
Jaimito, dime todas las formas verbales del verbo nadar.
Y Jaimito dice gritando:
YO NADO, TÚ NADAS...
Y la profesora le dice:
Más bajito, Jaimito.
Y Jaimito dice:
Yo buceo, tú buceas...

Jaimito le pregunta a la maestra:
Maestra, ¿usted me castigaría por algo que yo no hice?
Claro que no, Jaimito.
Ahh, pues que bueno, porque yo no hice mi tarea.

Una vez la mamá de Jaimito le dijo:
Ve a la carnicería y cómprame 1 kilo de cochino.
Y Jaimito fue directamente.
Mientras él estaba esperando que el carnicero terminara con el otro cliente, Jaimito se metió el dedo en la nariz, cuando lo vio el carnicero le dijo:
¡Cochino!
Y Jaimito le contestó:
¡1 kilo!

La profesora le pregunta a Jaimito:
Jaimito, dígame rápidamente cuánto es 5+8.
Jaimito le contesta 23, la profesora le dice indignada:
¡Cómo es posible que no sepas! ¡Son 13! ¡Que niño más ignorante!
Y Jaimito le responde:
¡Usted me pidió rapidez, no precisión!

La madre de Jaimito le dice a Jaimito:
A ver, si te portas bien. Porque cada vez que haces algo malo me sale una cana.
Ahhh, entonces tú debiste haber sido tremenda, porque fíjate como ésta la abuela.

Era un día en la escuela de Jaimito y la profesora dice:
A ver tú Pepito, dime una palabra con muchas "o", y Pepito dice:
Goloso.
La profesora dice:
Muy bien, a ver tú Jaimito, dime una palabra con muchas "o".
Y Jaimito dice:
¡Gooooooooooooooooooooooooooooool!

Jaimito le dice a su madre:
¡Mamá, mamá, en el colegio me llaman eléctrico!
Y en esto la madre le dice:
¿Y tú que les haces?
Y responde Jaimito:
Yo les sigo la corriente.

El padre pide ayuda a Jaimito para aparcar el nuevo coche:
Dime si me doy con el coche de al lado.
Al poco se oye un ruido y Jaimito le dice:
¡Ya le has dado!

Le dice Jaimito a su papá:
¿Te acuerdas que tú me dijiste que si pasaba de curso tú me dabas una bicicleta?
Sí, me acuerdo.
¡Pues te la ahorraste!

Está Jaimito en la escuela y le pregunta la profesora:
A ver Jaimito, dime una palabra que tenga 5 "i".
Y Jaimito le responde:
Pero profesora, eso es dificilísimo.
Muy bien Jaimito, muy bien.

Jaimito le dice a su mamá:
Mamá, en el colegio me dicen detective.
Y su mamá le dice:
¿Por qué?
Y Jaimito le dice:
¡El que hace las preguntas, soy yo!

¿Por qué Jaimito va de traje al oculista?
Porque va a la graduación de sus lentes.

Jaimito mira a su hermanito recién nacido que se ha quedado dormido.
Mamá, ¿por qué no se mueve? ¿vino sin pilas?

El profesor le entrega a Jaimito una pata de pájaro y le dice:
Viendo esta extremidad, dígame la familia, el género y la especie del animal, así como sus costumbres migratorias y el número de crías por nidada.
Pero, ¿Cómo le voy a decir todo eso con una sola pata?
¡Está usted suspendido!
A ver dígame su nombre y apellido.
Jaimito se quita un zapato, le enseña el pie desnudo al profesor y le dice:
Adivine..

Va pasando una carroza fúnebre y Jaimito corre detrás llorando y gritando:
¡Papá, espérame, por qué te fuiste, espérame que yo me quiero ir contigo!
Y la gente comentaba:
Pobre niño, quedó huérfano, que lastima, pobrecito, que dolor.
El niño seguía gritando:
¡Papá, papá llévame contigo, papito no me dejes!
En eso la carroza fúnebre se detiene y se baja el chofer muy enojado y grita:
Jaimito apúrate y súbete antes que te de un golpe.

A Jaimito le van a preguntar la tabla de multiplicar, así que decide hacer un torpedo y coserlo en el cuello de la camiseta. Llega a la clase y la profesora le pregunta:
A ver, Jaimito, dime la tabla del siete.
Mirándose el cuello de la camiseta con cierto disimulo, Jaimito responde:
Si, señorita, siete por uno es siete, siete por dos son catorce, cien por cien es algodón...

A ver, Jaimito, ¿Qué me dices de la muerte de Napoleón?
Que lo siento mucho, señorita.

Jaimito, ¿Por qué no trajo sus tareas?
Porque usted señorita, dio tareas para la casa y yo vivo en departamento.

Jaimito, ¿por qué haces los números tan pequeños?
Para que se noten menos los errores, maestra.

Esto es una clase en la que la profesora dice que van a estudiar las onomatopeyas. Entonces, la profesora dice:
Tu Juanito, dime una frase con una onomatopeya.
Juanito dice:
Llegué a casa y el gato me dijo miau, miau.
Muy bien, dice la profesora.
Ahora tu Alfonso.
Fui al pantano y la rana dijo croac, croac.
Muy bien, ahora tu Jaimito.
Iba por un callejón me encontré a un camión de frente y dije:
¡Oh, no m'atopella!

Resulta que a Jaimito y a toda la clase le mandan a realizar una composición sobre el día de la madre con la expresión: ¡Madre solo hay una!
Pues bien, al día siguiente todos los muchachitos llevan su composición y la maestra dice: A ver Luisito léame su composición.
Luis declama:
Iba yo cabalgando sobre mi potro salvaje que se desboca y mi madre me toma sobre sus brazos y me salva, porque: ¡Madre, solo hay una!
La maestra vuelve y dice:
María léame el tema de su composición.
A lo que María responde:
Las olas en la playa estaban agitadas y me hundí en sus profundidades, de repente la mano salvadora de mi madre me llevó a superficie, porque: ¡Madre solo hay una!
A ver Jaimito, dígame su composición.
Ibamos mi madre y yo por el seco desierto cuando atisbamos unas carpas de un campamento árabe, sedientos nos acercamos a una de las tiendas y entramos. En ella había una nevera la cual abrí y ví una coca cola que quedaba en el fondo y dije:
¡Te embromaste madre, solo hay una!

Jaimito llega del colegio y le dice a su madre:
Mamá, mamá, hoy hemos aprendido en el colegio que el mundo da vueltas.
Por la tarde su madre lo manda a comprar, pasa 1 hora, 2 horas, tres horas, cuatro horas, y la madre viendo que no volvía se asoma por la ventana, y ve a Jaimito sentado en las escaleras de la entrada.
Sale y se sienta a su lado y le pregunta:
Jaimito, ¿Cuándo vas a ir a comprar?
A lo que el niño responde:
Como el mundo da vueltas estoy esperando a que pase un supermercado por aquí.

Jaimito llega corriendo a su casa y le dice exaltado a su mamá:
¡Mamá, mamá, a mi amiguito Luis lo picó un caimán!
La mamá se ríe y lo mira diciendo:
Jaimito, los caimanes no pican, los caimanes muerden.
Entonces Jaimito le responde:
No mamá, a mi amiguito lo picó en dos.

A ver Jaimito, ¿Cómo se llamaban los primeros habitantes de la tierra?, pregunta el maestro.
Gómez y Pérez.
¿Cómo dices?
Sí, porque en el paraíso terrenal a Adán le dijeron:
"Si gomez de éste fruto, perezerás".

Llega Jaimito a la tienda de la esquina y le pregunta al tendero:
¿Señor, le quedaron empanadas?
El tendero responde:
Sí, si quedan.
Y dice Jaimito:
¡Para qué hizo tantas!


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Humor Sano

                     Sección 32

  Te presentamos en esta sección  varios chistes que a nuestro juicio son sanos y que te harán pasar un momento agradable.

  Muchos son lo que han encontrado el relajamiento que buscaban a través del buen humor.

  Siempre es saludable reírse, a veces, incluso, de los temas más serios. La Real Academia Española define la palabra chiste como "dicho u ocurrencia aguda y graciosa" y también como "dicho o historieta muy breve que contiene un juego verbal o conceptual capaz de mover a risa."

  El gran  pensador Scribner escribió: "No se puede rechazar la risa, cuando llega,  se sienta en tu sillón favorito y se queda ahí todo el tiempo que quiera."

                     Nota

Si tienes un chiste sano, envíalo a través del correo electrónico y con gusto lo publicaremos.

Ningún chiste que haga alusión de una manera  irreverente de la Persona de nuestro Dios será aceptado. 

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