Págs.

Chistes de niños

Un niño le grita a su padre:
¡Papá, los zancudos no me dejan dormir, me están picando!
A lo que el padre responde:
Bueno hijo, apaga la luz y duerme.
El niño apaga la luz y cuando de pronto entra en su habitación una luciérnaga, el niño grita de nuevo:
¡Papá ahora me están buscando con una linterna!

Pepito llega a su casa y le dice a su mamá:
Mami, aquí está mi boleta de calificaciones.
La mamá la toma, la observa y dice:
¿Quuueeeé? ¡Estas calificaciones merecen una golpiza!
El niño le contesta:
¿Verdad que sí mamá? ¡Vamos, yo sé dónde vive la maestra!

¡Mamá, mamá me picó una víbora!
¿Cobra?
¡No, gratis!

Un día un señor va a la tienda de juguetes con su hijo, y el niño ve un molino de juguete y dice:
Papá, molino.
Y el papá mira el precio, y como lo ve muy caro le dice que no, que mejor mire otro juguete.
Al rato dice el niño otra vez:
Papá, molino.
Y el papá le dice que no, que está muy caro.
Al rato, otra vez el niño dice:
Papá, molino.
Y así ocurre varias veces, cuando al fin dice el niño:
¡Papá, ya me oliné!

En una juguetería, un niño escoge un peluche de kanguro. Va a la caja y le entrega un billete de monopolio a la cajera, ésta le dice amablemente:
Amor, esto no es dinero de verdad.
Y el niño le contesta:
Este tampoco es un kanguro de verdad.

Cierto día, a mitad de una clase, un maestro de literatura se quedó profundamente dormido detrás de su escritorio. Cuando despertó, queriendo disculparse, les dijo muy serio a los alumnos:
Me remonté en sueños al tiempo de Don Quijote de la Mancha y le pedí consejo sobre los mejores libros de caballería.
Al otro día, uno de los muchachos se acomodó en su pupitre y lo venció el sueño. Al verlo, el maestro lo despertó y le pidió una explicación, a lo que el chico respondió:
Me remonté en sueños al tiempo de Don Quijote, le pregunté por usted y me dijo que no lo conocía.

El último día de clases, los alumnos le llevaron regalos a la maestra. El hijo del florista le entrega un ramo de flores, y la hija del confitero, una bonita caja de bombones. En eso, el hijo del dueño de la licorería se acercó cargando una caja grande y pesada. Al recibirla, la maestra se dio cuenta que algo escurría por la base. Con el dedo recogió una gota del líquido y lo probó.
¿Es vino?, dijo tratando de adivinar.
No, respondió el chico.
¿Champaña?
¡No!
Me rindo, ¿Qué es?
¡Un perrito!

Una vez llega Pedrito con su mamá y le dice:
Mamá, mamá, eres una mentirosa.
La mamá le pregunta:
¿Por qué dices eso Pedrito?
Porque me dijiste que mi hermanito era un angelito.
La madre dice:
Sí Pedrito tu hermanito es un angelito.
Pedrito dice:
¡No, no es cierto!
Entonces la madre le pregunta el por qué y él le dice:
Porque lo tiré por la ventana y no voló.

Este era un niño de 5 años que estaba con su mamá en la parada del autobús y le dice la mamá al niño:
Cuando nos subamos al autobús le dices al conductor que tienes 4 años, para que no te cobre pasaje.
Entonces se suben al autobús y le dice el conductor al niño:
¿Cuántos años tienes?
Y le dice el niño:
Cuatro.
Y el conductor le dice:
¿Y cuándo cumples los 5 años?
Y el niño responde:
¡Cuando me baje del autobús!

Un niño llega donde la mamá y le dice:
¡¡Mami, mami!! ¿mi abuelita sabe mecánica?
Y la mamá le contesta:
¿Por qué hijo?
Porque la vi debajo de un bus.

Una señora le pregunta a un niño:
Oye niño, ¿cómo te llamas?
A lo que éste le contesta:
Huyyyy señora, ya ni sé.
Pero, ¿por qué me dices eso niño?, dice la señora.
Y le dice:
Pues verá, en mi casa mi papá me dice Francisco, mi mamá Pancho, mis hermanos Paco, y mis tíos Chico, y cuando estornudo todos me dicen, ¡Salud!, Así que ya ni sé ni como me llamo.

Un día Jaimito llega a su casa y su mamá le pregunta:
¿Cómo te fue en el colegio?
Y Jaimito le responde:
Como en el polo norte, todo bajo cero.

Juanito era un niño terrible, malo, malo, malo. Su mamá le dice:
O te portas bien o te encierro en el cuarto de San Alejo donde vive el diablo.
Juanito no se portó bien, y su mamá lo encerró en el cuarto de San Alejo, al cabo de un tiempo la mamá oye tremendo ruido en el cuarto de San Alejo, golpes, vidrios rotos...
Abre la puerta del cuarto de San Alejo y sale el diablo llorando y le dice:
Señora, dígale a Juanito que me devuelva mi tenedor.

Había un niño tan, pero tan fanático de los video juegos, que cuando se murió le pusieron en la tumba "game over".

Llega un niño y le pregunta a su mamá:
Mamá, ¿Cómo nacen los bebes?
A lo que la mamá le contesta:
Mira hijito, primero sale la cabeza, después salen los brazos, después sale el cuerpecito y al final los pies.
Y el niño responde:
¡Ahhh! ¿Y luego lo arman verdad?

Una señora tenía un nieto al que llamaba Diploma. Diploma para acá, Diploma para allá; Diploma ven acá. Un día alguien le preguntó:
Señora, ¿Por qué llama usted Diploma a ese niño?
Ella le contestó:
Porque mandé a mi hija mayor a estudiar a la ciudad y eso fue lo que me trajo.

Estaba una maestra jugando con sus pequeños alumnos en una guardería, cuando les interroga:
A ver niños, ¿quién es más inteligente, los animales o los seres humanos?
Al fondo del salón, una pequeñita levanta la mano emocionadísima porque conocía la respuesta.
Dime Lupita, ¿quién es más inteligente?
Lupita contesta con toda certeza:
¡Los animales maestra!
La maestra, desconcertada por esa respuesta le cuestiona enfadada:
¿Por qué dices que los animales son más inteligentes que los seres humanos?
La pequeña le explica:
Porque cuando le hablo a mi perrito, sí me entiende, pero cuando él me habla a mí, yo no puedo entenderle nada.

“Sin manchas ni arrugas”

La niña le dice a su padre:

-¡Mi maestra de escuela dominical dice que nosotros somos la iglesia del Señor!

-¡Y dice también que no debemos tener manchas ni arrugas, porque si las tenemos no nos llevará al cielo!

Su padre responde: -“Así es, hija mía” ¡Eso es cierto!

Ella pregunta:

-¿Entonces los viejitos y los que tienen manchas en su piel no van a ir al cielo?

Chiste enviado por: R. Rodríguez.


Google
Web Busca en nuestra página
 

 

Humor Sano

                     Sección 23

  Te presentamos en esta sección  varios chistes que a nuestro juicio son sanos y que te harán pasar un momento agradable.

  Muchos son lo que han encontrado el relajamiento que buscaban a través del buen humor.

  Siempre es saludable reírse, a veces, incluso, de los temas más serios. La Real Academia Española define la palabra chiste como "dicho u ocurrencia aguda y graciosa" y también como "dicho o historieta muy breve que contiene un juego verbal o conceptual capaz de mover a risa."

  El gran  pensador Scribner escribió: "No se puede rechazar la risa, cuando llega,  se sienta en tu sillón favorito y se queda ahí todo el tiempo que quiera."

                     Nota

Si tienes un chiste sano, envíalo a través del correo electrónico y con gusto lo publicaremos.

Ningún chiste que haga alusión de una manera  irreverente de la Persona de nuestro Dios será aceptado.  

                      Envía esta página

  Envía esta página a tus amistades.

Nombre:
Email:
Tu Nombre:
Tu Email:

::  Portada   ::      ::   Anterior   ::      ::   Subir    ::      ::   Siguiente    ::

                                                      Copyright ©  Unidos en Cristo. All rights reserved. - Diseño y mantenimiento: Pr. Luis A. Benítez