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Espera una bendición

"Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos".  Sal. 122:1

Cuando una persona sale de un culto de iglesia quejándose por la calidad de la música, cuán largos fueron los avisos, o la deficiencia con la que se comunicó el mensaje, puede que esa misma persona sea precisamente el problema.

Sacar poco o ningún beneficio de un culto de adoración es algo así como ir a una monumental tienda por departamentos y salir con un artículo de ínfimo valor monetario. Literalmente, en esa tienda por departamentos hay mercancías valoradas en cientos y cientos de miles, y a veces hasta de millones, pero el comprador sólo se lleva aquello para lo cual fue preparado a comprar.

Si vamos a un culto esperando una bendición, hemos dado el primer paso para recibirla. Si participamos con un deseo genuino de escuchar a Dios hablarnos por medio de las Escrituras, seguramente saldremos con nuestros corazones llenos. Pero estamos destinados a salir con las manos vacías si vamos meramente por un sentido del deber, con una actitud crítica o con mala voluntad hacia el pastor o los miembros de la congregación.

La próxima vez que vayas a la iglesia, ve en el espíritu del salmista, el cual declaró: "Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos" (Sal. 122:1). Entonces, los himnos de alabanza, la comunión con los creyentes y la predicación de la Palabra bendecirán tu alma. -RWD

PARA ALIMENTARTE ESPIRITUALMENTE, VE A LA IGLESIA CON UN BUEN APETITO, NO CON UNA MALA ACTITUD.

 

Los millones de la viuda

"En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos".
 Lc. 21:3

Alguien ha calculado que si las dos blancas que ofreció la viuda se hubiesen depositado en un banco a un cuatro por ciento de interés compuesto computado semestralmente, al día de hoy esa suma alcanzaría los 4.800 millones de billones de dólares. ¡Qué gran potencial hay en una inversión tan pequeña cuando se deja acumular por mucho tiempo!

En un sentido más significativo, la inversión de dos blancas de la viuda sigue reproduciéndose hasta el día de hoy. Sólo la eternidad revelará cuántos del pueblo de Dios han sido desafiados por el sacrificio de aquella mujer y se han atrevido a seguir su ejemplo.

Para algunos, puede haber sido un compromiso de administrar mejor su dinero. Para otros, puede haber sido el darse a sí mismos y a sus talentos en servicio a Cristo y a su reino. ¿Cómo podemos empezar a calcular el valor eterno de todo el bien que un servicio abnegado ha producido durante todos estos siglos? Al igual que la viuda, los cristianos más pobres y menos talentosos pueden invertir en la eternidad cuando lo que ellos dan representa sacrificio, devoción y amor por Cristo.

No subestimemos el potencial que nuestras pequeñas contribuciones pueden lograr para la causa de Cristo. Sólo en la eternidad se verán quiénes son los verdaderos millonarios de este mundo. ¿Estaremos nosotros entre ellos? -DJD

LA MOTIVACIÓN DEL DADOR ES MÁS IMPORTANTE QUE EL TAMAÑO DE LA OFRENDA.

 

Tómate el tiempo

"El que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí". Mr. 9:37

Se cuenta una leyenda acerca de un rabí de una pequeña ciudad judía. El pueblo se reunió en la sinagoga la víspera de Yom Kippur (el día de expiación), pero cuando llegó el momento de comenzar el culto más importante del año judío, no encontraban al rabí por ninguna parte.

Durante el retraso, una joven madre fue a su casa a ver cómo estaba su hijita, a quien había dejado durmiendo. Para su sorpresa, vio al rabí sentado tranquilamente en una silla, con la niña en los brazos. Había pasado por la casa de la madre de camino a la sinagoga cuando escuchó llorar a la bebé y se detuvo a ayudar. Cargó a la niña en brazos hasta que se durmió.

Hay una lección para todos nosotros en el ejemplo del rabí y en el amor de Jesús por la gente (Mt. 9:18-26). En nuestras agitadas y ocupadas vidas, tendemos a enredarnos tanto con nuestras propias preocupaciones que perdemos el sentido de la compasión por los demás. Debemos tomarnos el tiempo para observar y responder a las personas, ya sean niños pequeños, padres o creyentes mayores que nosotros.

En algún momento en medio de las demandas que tienes como siervo de Jesucristo, tómate el tiempo de acariciar la mano de un creyente anciano, de consolar a una madre cansada, o de acunar a un bebé hasta que se duerma. -DCE

LAS GRANDES OCASIONES DE SERVIR SE PRESENTAN POCAS VECES; LAS PEQUEÑAS, NOS RODEAN DIARIAMENTE.

 

¿Quién es el tonto?

"La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará". 1 Co. 3:13

Todos en la comunidad conocían a Carlos. Era un agricultor y padre de familia cuya dedicación iba más allá de sus propios campos de producción. También era conocido por su mayor dedicación a lo que él llamaba "el campo de la cosecha de Dios".

Los vecinos de Carlos a veces lo consideraban tonto, especialmente por su renuencia a trabajar los domingos. En lugar de ello, Carlos iba a la iglesia, visitaba a los enfermos, y centraba su atención en los asuntos de su familia. El escoger las prioridades de Dios por encima de las prioridades de la cosecha parecía arriesgado.

Un domingo, mientras sus vecinos recogían apresuradamente sus cosechas antes de una tormenta que habían anunciado, Carlos fue a la iglesia como de costumbre. Más tarde uno de sus vecinos se burlaba de él diciéndole: "Carlos, piensa que para final de mes todos nosotros estaremos disfrutando una gran recompensa por nuestro trabajo. Pero tú podrías terminar con nada, y todo por tu trabajo para Dios. ¿Dónde estarás ese día?" Con calmada confianza Carlos le contestó: "Trabajar para Dios también tiene una gran recompensa, pero no necesariamente a fin de mes. La pregunta es, cuando llegue ese día, ¿dónde estarás tú?"

¿Cuál de las recompensas tiene mayor prioridad en tu vida? ¿La de fin de mes o la del día en que comparezcas delante de Cristo? Ahora es el momento de evaluar tus metas en la vida, porque un día el Señor recompensará las sabias elecciones que has hecho. -JEY

SERVIR AL SEÑOR ES UNA INVERSIÓN QUE PAGA DIVIDENDOS ETERNOS.

 

El testigo de la bolsa de papel

"Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, ... en todo lugar..." 1 Ts. 1:8

Iván era un brillante ingeniero, muy respetado por sus compañeros de trabajo. Pero a veces lo llamaban "diácono" o "pastor" porque tenía una profunda fe religiosa y no la ocultaba. Por ejemplo, cada día a la hora de comer, Iván inclinaba la cabeza frente a una pequeña bolsa de papel marrón y daba gracias a Dios por sus alimentos.

Una mujer que trabajaba con Iván estaba intrigada por su fiel testimonio. Ella quería averiguar qué lo hacía tan diferente. Encontró la respuesta en un libro del que Iván le habló: la Biblia. Después de comprar uno y de leerlo tres veces llegó a conocer a Jesús de manera personal.

Iván le dijo a la mujer: "Me preguntaba si algún día conduciría a alguien a Cristo." Pero su silencioso testimonio no sólo fue la clave para la salvación de aquella mujer, sino que es además un desafío para miles de personas, pues ella viaja hoy por todo el mundo dando su propio testimonio.

El apóstol Pablo les recordó a los creyentes tesalonicenses que su "fe en Dios" estaba tocando vidas en lugares lejanos (1 Ts. 1:8). Esto los debe haber animado a permanecer fieles al Salvador.

Nunca subestimes el impacto que puedes tener para Cristo. Cuando vivas para Él en tu lugar de trabajo o en tu vecindario, estarás enviando un mensaje silencioso que será escuchado.

Señor, ayúdanos a ser testigos fieles para ti. -DJD

UN TESTIMONIO SILENCIOSO ES MÁS CONVINCENTE QUE UN FUERTE SERMÓN.

 

El camino a la felicidad

"...los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien". Sal. 34:10

La sociedad de hoy día nos señala constantemente diferentes caminos a la felicidad. Algunos viajan por la senda del dinero. Otros siguen el camino de la diversión. Y aún otros van por la ruta del poder y la autogratificación.

El problema que presentan esos caminos es que todos son callejones sin salida que conducen a la frustración. El único camino a la felicidad es la trayectoria que Dios ha trazado claramente en su Palabra.

La ruta de Dios al gozo se halla en el Salmo 34. En sólo catorce versículos, David traza un rumbo que, cuando se sigue, conduce a todos los beneficios que necesitamos en este mundo: beneficios que pueden ser nuestros independientemente de si somos ricos o pobres, si tenemos o no buena salud, si somos famosos o desconocidos. El camino a la felicidad está señalizado por los siguientes carteles:

Y ALABAR A DIOS: "En Jehová se gloriará mi alma" (v. 2).

Y BUSCAR A DIOS: "Busqué a Jehová, y él me oyó" (v. 4).

Y TEMER A DIOS: "Temed a Jehová, vosotros sus santos (v. 9).

Y VIVIR PARA DIOS: "Apártate del mal, y haz el bien" (v. 14).

La felicidad viene de seguir el camino de Dios. Viajar por otras sendas te llevará a un largo viaje con destino a ninguna parte. -JDB

 

En marcha hacia un callejón sin salida

"Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios". Tit. 1:7

Stuart Briscoe, conocido escritor cristiano, escribe acerca de un entierro de un ex combatiente de guerra en el cual sus compañeros de milicia tenían que desempeñar cierto papel en el culto recordatorio. Los amigos le solicitaron al pastor que los condujese hacia el ataúd para tener allí un minuto de silencio. Después habían de seguir al pastor hacia una puerta de salida lateral.

El plan fue llevado a cabo con precisión militar, hasta que el pastor marchó hacia un closet donde se guardaban escobas. Los soldados tuvieron que hacer una retirada desorganizada.

Ese pastor cometió un error sin proponérselo, pero la historia ilustra que los líderes deben saber a dónde van. A donde van los líderes van también los seguidores.

El apóstol Pablo dejó a Tito en la isla de Creta para establecer un testigo para Jesucristo. Tito había de establecer ancianos para aquel grupo de creyentes en crecimiento. Excepto predicar el evangelio, lo más importante que Tito hizo por los cristianos cretenses fue encontrar y asignar los líderes adecuados.

Los líderes de la iglesia deben llenar los requisitos expuestos en Tito 1:6-9 y guiar a los demás hacia una mayor madurez en su relación con Cristo. Y los seguidores deben, en amor, hacer que sus líderes espirituales sean responsables de esas metas.

Ya sea que estés conduciendo o siguiendo, tienes que saber a dónde te diriges. No marches hacia un callejón sin salida.  

EL ÚNICO LÍDER QUE VALE LA PENA SEGUIR ES EL LÍDER QUE ESTÁ SIGUIENDO A CRISTO.-HWR

 

Cuándo hablar

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece". 1 Co. 13:4

La buena comunicación es esencial para un matrimonio feliz. El poeta Ogden Nash parece haber dado con la fórmula correcta para ayudarnos a recordar cómo comunicar con efectividad. Nash, en su estilo propio escribió:

Si quieres que tu matrimonio burbujeé con amor, en la copa de la amistad Cuando no tengas razón lo has de reconocer Y cuando la tengas, debes callar.

En esa estrofa de cuatro líneas hay una verdad inmensamente útil, una verdad que está apoyada por las Escrituras.

Veamos los dos puntos principales. Primero, si estamos equivocados tenemos que admitirlo. No sólo el matrimonio sino todas las relaciones humanas se benefician de esta clase de honestidad (Pr. 12:22). Protegernos a nosotros mismos cuando estamos equivocados hace imposible la solución.

Por otro lado, si insistimos en que siempre tenemos la razón y tenemos miedo de dejar que nuestro cónyuge sepa que somos falibles, podemos llegar a ser personas con las que es igualmente difícil convivir. Según 1 Corintios 13:4, [el amor] "no es jactancioso, no se envanece". A nadie le gusta estar cerca de alguien que siempre parece estar dándose palmaditas de felicitación en la espalda.

Dos simples directrices para un matrimonio que agrada a Dios: admítelo cuando estés equivocado y guarda silencio cuando tengas razón. Es una buena forma de mantener la relación fuerte. -JDB

QUE TU HABLAR SEA MEJOR QUE EL SILENCIO; DE LO CONTRARIO, GUARDA SILENCIO.

 

Nada de comida rápida en la Biblia

"En tus mandamientos meditaré; consideraré tus camino".
Sal. 119:15

Me encanta contemplar las vacas recostadas en el pasto masticando su bolo alimenticio. Pero, ¿qué es el bolo alimenticio? ¿y por qué pasan tanto tiempo masticándolo?

Las vacas primero se llenan el estómago de hierba y otros alimentos. Luego se recuestan para disfrutar de una buena y larga masticación. Traen el alimento de vuelta desde el estómago y mastican de nuevo lo que ya habían comido, asimilando así sus propiedades y transformándolas en rica leche. ¿Consumen mucho tiempo en eso? Sí. ¿Pierden el tiempo? No si quieren dar buena leche.

La palabra "rumiar" se usa en sentido figurado para describir el proceso de meditar. El escritor del Salmo 119 obviamente masticaba mucho mentalmente a medida que leía la Palabra de Dios. ¡Para él no existía eso de las comidas rápidas! Si seguimos su ejemplo de leer las Escrituras cuidadosamente y en actitud de oración:

Y Seremos fortalecidos contra el pecado (v. 11).

Y Nos deleitaremos al aprender más de Dios (vv. 15, 16).

Y Descubriremos maravillosas verdades espirituales (v. 18)

Y Hallaremos sabios consejos para el diario vivir (v. 24)

La meditación es más que leer la Biblia y creerla. Es aplicar las Escrituras a la vida diaria.

La Palabra de Dios no fue escrita para que fuese comida rápida. Tómate el tiempo para una larga masticación. -JEY

PARA SER UN CRISTIANO SALUDABLE, NO TRATES LA BIBLIA COMO SI FUESE UN REFRIGERIO.

 

Cambio de cultura

"Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hecho". Hch. 19:18

Tite Tienow, un profesor de misiones y teología de África occidental, fue confrontado por su médico durante un examen de rutina. El médico no estaba de acuerdo con la obra del profesor, y le dijo que le estaba enseñando a los americanos a "colonizar" su tierra natal. Pero Tienow le señaló que el objetivo de los misioneros no es cambiar la cultura, sino llevar personas a una fe en Cristo.

Es verdad que cuando la gente se hace creyente abandona algunas de las prácticas que caracterizan su cultura. Pero eso es un resultado, no la meta. Por ejemplo, cuando las personas de la tribu Udek en Chali, Sudán, se hicieron cristianas abandonaron la práctica de enterrar vivo a un bebé cuya madre moría en el parto. Estos nuevos cristianos no empezaron a revolucionar su cultura. Pero los funcionarios de las Naciones Unidas han observado públicamente la diferencia entre los creyentes de Udek y sus vecinos no creyentes.

El apóstol Pablo vio el evangelio obrar en la sociedad de Efeso. Cuando los magos se volvían a Cristo quemaban sus libros de ocultismo valorados en el salario de 50.000 días (Hch. 19:19). Y los plateros que fabricaban templecillos de Diana por poco quiebran (vv. 23-27).

No es nuestra responsabilidad cambiar nuestra cultura. ¡Sólo el poder de Dios por medio del evangelio puede hacerlo! -HVL

EL EVANGELIO PRODUCE UN CAMBIO INTERNO QUE ROMPE LAS CADENAS DEL PECADO.

 

Del otro lado

"Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman".   1 Co. 2:9

Con su carita pegada al cristal de la vitrina, una niña contempla embelesada las hermosas muñecas que hay en la tienda. Ha quedado cautivada por las casas en miniatura con su diminuta vajilla y todos sus muebles. Oh, ¡quién pudiera entrar y jugar con esos atractivos juguetes!

Un hombre permanece de pie en la playa en el momento en que el amanecer inunda lentamente el horizonte oriental con su gloria.

Su esperanza está en Cristo, y piensa en el cielo con todo su esplendor. Oh, ¡quién pudiera entrar en aquel mundo...! ¡Qué gozo tan inimaginable!

C. S. Lewis dijo que mientras estamos en esta tierra, estamos "del lado equivocado de la puerta". Pero añadió: "Todas las hojas del Nuevo Testamento susurran el rumor de que no siempre será así."

Jesús no nos deja "del lado equivocado de la puerta". Es por Él que esperamos el cielo. La esperanza que Él nos da no se debe a nuestro buen carácter o servicio, ni es porque nos hemos ganado el derecho a entrar en el cielo (Ti. 3:5). No, veremos a nuestro Salvador solamente por nuestra fe en su sacrificio supremo en la cruz del Calvario.

Cuando lleguemos al cielo entenderemos las trascendentes implicaciones de 1 Corintios 2:9: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." VCG

DIOS ABRE LAS VENTANAS DEL CIELO A LOS QUE LE ABREN A ÉL SU CORAZÓN.


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Devocionales

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  El testigo de la bolsa
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  En marcha hacia...
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