Págs. 1  2  3  4  5  6  7  8  9  10  11  12  13  14  15  16  17  18  19  20  21 22 23 24 25 26 27 28

Fue un trágico error

El 3 de julio de 1988 el crucero Americano USS Vincenns derribó un avión de línea regular con 290 pasajeros  a bordo. Todos murieron. El capitán del navío pensó erradamente que estaban siendo atacados por un caza bombardero F-14 Iraní. Las encuestas de opinión pública revelaron que la mayoría de Norteamericanos se oponían al pago de indemnizaciones a las familias de las víctimas. El cruel trato recibido por los rehenes  Norteamericanos en Irán seguía fresco en la memoria de muchos. Pero el Presidente  Reagan aprobó el pago de indemnizaciones. Al ser preguntado  por reporteros si estos pagos no iban a dar una impresión incorrecta, replicó: “No me parece que la compasión sea nunca un mal precedente.”

Para muchos, el principio de la venganza es mucho más sencillo de practicar.
Sin embargo, el camino de Cristo es la compasión. Una sola solicitud por las necesidades físicas, emocionales y espirituales de todas las personas. Revela el corazón compasivo de Dios para con los pecadores, por ti y por mí.
La alimentación de los 5.000 fue un milagro surgido de la compasión. Jesús se sintió movido por las necesidades físicas y espirituales del pueblo (Mt. 14:14; Mr. 6:34). No se contentó con sólo enseñarles y luego enviarlos de vuelta a sus casas. Como Cristianos, debemos considerar a todas las personas con la misma perspectiva que Jesús. Ser movido a compasión siempre da la impresión correcta.

PENSAMIENTO: La compasión es amor en acción.

Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA

 

Dios de los montes y de las calles

Jehová guardará tu salida y tu entrada……Salmo 121:8

El salmo 121 era el preferido de mi padre.  Los escoceses lo llamaban “El salmo del viajero”.  Siempre que un miembro de la familia, huésped o amigo salía de viaje, se leía, y muchas veces se cantaba, este salmo en las oraciones de la familia.  Cuando mi padre dejó la “vieja patria” de adolescente para zarpar solo a los Estados Unidos, lo despidieron con este salmo.

Con el correr de los años, mi padre disfrutó de muchos días Buenos y pasó por otros que fueron oscuros y sombríos.  Durante la primera Guerra mundial llevaba consigo las palabras de este salmo a las batallas, y después de la guerra las tuvo con él en el hospital casi un año mientras se recuperaba de las heridas de las granadas.

En el versículo 1, el salmista miró más allá de los montes al Dios que los creó.  Mi padre vivía en la parte más peligrosa de la ciudad de Nueva York, y aunque raras veces veía montes, descansaba en la seguridad de que el Dios de los montes era también el Dios de las calles peligrosas.

¡Cuántas entradas y salidas hizo mi padre en sus 87años! Y cuando salió por última vez, creo que estaba cantando el salmo 121 mientras descendía por el valle y se dirigía al hogar del otro lado.

¡Qué tranquilizador es saber que el Dios de los montes y de las calles va delante de todo creyente en Cristo!     

Pensamiento: Mantén los ojos en Dios, Él nunca quita sus ojos de ti.

Colaboración de: Stibali Oliva, North Hollywood, California, USA

 

Listo para vivir o... para morir

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Filipenses 1:21

John G. Paton (1824-1907) fue el pionero en una obra misionera en un área habitada por caníbales.  La seriedad de su compromiso con Cristo quedó demostrada por su respuesta a lo que un conocido suyo de avanzada edad le dijo mientras se preparaba para ir al campo misionero.  Su amigo expresó temor de que los caníbales se comiesen a Paton.

Paton le respondió:  “Señor Dixon, usted es un avanzado en años y su perspectiva es yacer en una tumba en un futuro cercano y que se lo coman los gusanos.  Le confieso que si lo único que puedo hacer es vivir  y morir sirviendo al Señor Jesús, no me importará si me comen los caníbales o los gusanos.”

Paton estaba totalmente comprometido  a servir a Cristo de cualquier manera y en cualquier lugar que el Señor escogiese, y cómo iba a morir le importaba muy poco.  Una entrega a Jesús tan absoluta e incondicional me recuerda la declaración del apóstol Pablo en la escritura de hoy.  Pablo expresó su deseo de que el Señor fuese magnificado en su cuerpo, “o por vida o por muerte” (Fil. 1:20)

El escritor de himnos A.C. Palmer escribió:

"Listo para irme o para quedarme

Listo para ocupar mi lugar

Listo para el servicio, humilde o grande,

Listo para Su voluntad realizar."

¿Son esas palabras un eco de tus sentimientos?  ¿Puedes decir, como Pablo, Paton y Palmer, que estás listo para vivir ---o para morir--- por Cristo? 

Pensamiento: Es mejor sufrir por la causa de Cristo y no que la causa de Cristo sufra.

Colaboración de: Stibali Oliva, North Hollywood, California, USA

 

Una bendición de despedida

 Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo. Lucas 24:51

El paciente, que padecía de cáncer, se estaba muriendo.  Yo estaba con él en la habitación junto a su familia, quienes se habían reunido a su alrededor.  Les habló a sus hijos, uno por uno, a sus respectivos cónyuges y a sus pequeños nietos.  A cada uno le dió una tierna bendición.  Hasta sus advertencias fueron hechas con benignidad.  Les recordó a cada uno que mantuviesen al Señor en el centro de sus vidas.  Lloramos juntos, conscientes de que pronto no estaría con nosotros. Unos días más tarde murió.

Nuestro Salvador hizo prácticamente lo mismo cuando se fue de esta tierra.  En lugar de llorar cuando lo vieron partir, sus discípulos se llenaron de gran gozo, a pesar de que comprendían solo oscuramente cómo iban a experimentar Sus bendiciones.  Sin embargo, Jesús les iba a enviar al Espíritu Santo muy pronto para que morase en ellos (Hech. 1—2).  Este habría de ejercer un ministerio de intercesión por ellos ante el trono del Padre (Rom. 8:34).  Y la promesa del regreso de Cristo los consolaría (1Tes. 4:13—18).

Regocijémonos en las bendiciones que nuestro Salvador nos dejó cuando ascendió de nuevo al Padre.  Y siempre que tengamos oportunidad, exhortemos a nuestros seres queridos a que mantengan a Jesús en el centro de sus vidas.  Un día partiremos de esta tierra y nuestro ejemplo y nuestras palabras pueden ser la bendición más preciada que podemos dejarles. 

Pensamiento: Cristo tuvo que partir para que el Espíritu Santo pudiese venir.

Colaboración de: Stibali Oliva, North Hollywood, California, USA

 

 Sus impuestos en acción

Y no se tomaba cuenta a los hombres en cuyas manos el dinero era entregado…… porque lo hacían ellos fielmente. 2da. Reyes 12:15

 La primavera en Michigan es tiempo de reparar calles.  Cuando el clima se vuelve cálido, se ven las calles llenas de obreros que cubren los baches antes de que se conviertan en cráteres.

Muchas veces, al llegar a un desvío que indica que están haciendo reparación, vemos un letrero que dice: Sus impuestos en Acción.  Hoy día, cuando nos preguntamos a dónde va a para el dinero de los impuestos, es bueno saber que se gasta en una buena causa.

En el reinado de rey Joás, el pueblo de Israel también podía ver cómo trabajaba su dinero en reparaciones útiles.  Lo que hace la ocasión tan digna de mención es que se podía confiar completamente en que los que manejaban el dinero lo usarían debidamente para el propósito al cual estaba destinado.  Nos dice la Escritura que “lo hacían fielmente”  ( Rom. 12:15).

Los que pagan impuestos o donan dinero a causas cristianas esperan que su dinero se utilice para el fin respectivo por el cuál se recaudó, ya sea para reparar las calles, edificar un templo, apoyar a los misioneros, o dar de comer al hambriento.  Por tanto, si se nos pide que manejemos fondos ajenos ----desde el más alto nivel gubernamental hasta las cuotas de un grupo de jóvenes de la iglesia---- la honestidad debe ser nuestra mayor prioridad.

El pueblo de los días de Joás tiene un mensaje para todos los que vivimos en este siglo.  Cerciorémonos de prestarle atención. 

Pensamiento: La manera más segura de ser respetado es ganarse el respeto.

Colaboración de: Stibali Oliva, North Hollywood, California, USA

 

¡Ayúdame! ¡Estoy atribulado!

 Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó.  (Jonás 2:2)

¿Cuándo fue la última vez que oíste hablar bien del profeta Jonás? Él desobedeció a Dios cuando le ordenó que fuera a la malvada ciudad de Nínive para predicar su mensaje de juicio. El Señor le había ordenado que se dirigiera al norte, pero Jonás subió a una nave que se dirigía al oeste. Dios tuvo que enviar una tempestad y un gran pez para ayudarle a que cambiase de pensamiento - ¡y de dirección!

Cuando Jonás llegó por fin a Nínive, tampoco le fue muy bien allí. Esperaba que Dios destruyera a los crueles ninivitas. Pero cuando predicó el mensaje de juicio de Dios, la gente se arrepintió y Dios les perdonó. Y Jonás se enfurruñó.

A pesar de todo esto, se puede decir algo bueno de Jonás: Hizo lo correcto cuando se vio en tribulación.

Cuando fue tragado por el pez y se vio en el peor problema en el que jamás se hubiera encontrado, se volvió al Señor y oró. Luego testificó: “Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó.”

Cuando estemos atribulados, también nosotros podemos clamar al Señor. Puede que no nos quite inmediatamente de nuestra tribulación, pero nos ayudará a soportarla de una manera que le dé gloria a Él. Y Él ha prometido estar siempre con nosotros. (Mt 28:20).

¿Has estado huyendo de Dios? ¿Estás puesto en aflicción? Clama a Dios. Aquel que liberó a Jonás puede liberarte también a ti.

PENSAMIENTO: La ayuda de Dios está sólo a una oración de distancia.  

Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA

 

Re-signado 

Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás. ( Jonás 3:1 ) 
 

Un predicador llamado John Robertson se sentía tan inútil como ministro de Cristo que decidió abandonar su vocación. Luchó toda la noche en oración, y para cuando la luz del oriente comenzó a entrar por la ventana de su estudio miró hacia arriba y clamó: “¡Oh Señor, aquí te resigno mi comisión!“ Pero el Padre celestial, en Su infinita misericordia, parecía decirle: “Hijo mío, no tienes por qué resignar tu comisión. Yo la volveré a signar.” Robertson decía: “Aquel fue el punto crítico de mi vida. Desde entonces he estado predicando bajo una comisión nueva y vuelta a signar.” 

La primera vez que Dios mandó a Jonás que proclamara la verdad, no obedeció. Sin embargo, no podía huir del llamamiento del Señor, aunque huyera a Jope, se embarcara y viajara hasta el fondo del gran abismo en un gran pez. No había lugar alguno en el que pudiera ocultarse de la presencia del Señor. No podía escapar del Dios que le había llamado y dado una comisión. 

Pastor, maestro de escuela dominical, misionero, evangelista, obrero cristiano, no hay manera de huir de una tarea asignada por Dios. “La palabra de Jehová” vendrá una y otra vez a tu corazón. Resigna tu voluntad a la Suya, y acepta de Su mano traspasada tu comisión vuelta a signar. 

Pensamiento: La comisión de Dios es una misión de por vida.  

Colaboración de: Stibali Oliva, North Hollywood, California, USA.

 

Un cristiano genuino 


 [Bernabé] era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. (Hechos 11:24) 
 

Empleando un tono más solemne de predicador, un pastor más bien pomposo preguntó a un grupo de niños de sexto curso: “Por qué la gente me llama cristiano?“ Hubo silencio. Finalmente, un niño dijo, tímidamente: “Señor, quizá porque no le conozcan.”

En serio, quieres que la gente te reconozca como cristiano? Si no te preocupa, deberías considerar la posibilidad de que no seas un verdadero creyente. Si te preocupa, ponte a prueba. Cuál es la evidencia de tu cristianismo? Debería ser algo más que el hecho de ir a la iglesia, orar antes de las comidas, y tomar posición contra los males morales y sociales.

Bernabé es un buen ejemplo. Demostró una y otra vez que era un cristiano genuino. Los apóstoles le llamaban “Hijo de consolación” (Hechos 4:35) por la cualidades espirituales que vieron en él. Pablo posiblemente nunca olvidó cómo Bernabé le había aceptado cuando los otros permanecían escépticos acerca del nuevo converso Saulo de Tarso (9:26-27). Fue escogido para investigar un nuevo ministerio en Antioquía porque era “ varón bueno, y lleno de Espíritu Santo y de fe” (11:24). Todo el camino de su vida evidenciaba que había sido transformado por Cristo.

Puede la gente ver que eres cristiano? Cómo? Qué cualidades cristianas ven los otros en ti? 

Pensamiento: Es bueno ser cristiano y saberlo; es mejor aún ser cristiano y mostrarlo.  

Colaboración de: Stibali Oliva, North Hollywood, California, USA

 

Contando el cambio 


Procurad lo bueno delante de todos los hombres. (Romanos12:17) 

El cristiano está constantemente observado por el mundo. Esta es la razón de que el testimonio de un creyente hacia Cristo puede ser severamente dañado por su falta de honradez, incluso en lo más pequeño. La siguiente historia muestra lo estrechamente que son observados lo creyentes: Un joven hombre de negocios de Nashville fue invitado a hablar en una iglesia local. Como texto, eligió: “No hurtarás”, y habló sin desviarse de este tema. A la mañana siguiente subió a un autobús urbano para dirigirse al trabajo. Dio un billete de un dólar al conductor, y recibió algo de cambio, que fue contando mientras fue por el pasillo del autobús. Antes de llegar a su asiento, se dio cuenta de que le habían dado diez centavos de más. Su primer pensamiento fue que la compañía de transportes nunca lo echaría en falta. Pero en su fuero interno sabía que debía devolverlo. Por ello, volvió de nuevo al conductor y le dijo: “Me dio cambio en exceso, señor” Para asombro del hombre de negocios, el conductor contestó: “Ya lo sé, diez centavos de más. Se lo di a propósito. Después lo vigilé por el retrovisor mientras usted contaba el cambio. ¿Sabe? Lo estuve escuchando ayer, y sí se hubiera guardado los diez centavos, no hubiera tenido confianza alguna en lo que usted dijo.”

Si consideramos que los diez centavos del conductor del autobús son poca cosa, tenemos que meditar cuidadosamente en el texto de las Escrituras para hoy y en otros como éste. Pablo dijo en 2da. Corintios 4:2 que debemos renunciar “a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios”. Nunca olvidemos que los que nos contemplan “cuentan el cambio” , y que Dios también lo hace. 
 

Pensamiento: Nadie conoce tu honradez hasta que no das alguna muestra de ella.  

Colaboración de: Stibali Oliva, North Hollywood, California, USA

 

El Peligro de la negación 

Si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará. (2da. Timoteo 2:12) 
 

Generalmente se cree que negar a Cristo es siempre un acto externo, como la negación de Pedro del Señor Jesús en Juan 18. Pero Reginald Heber, el autor inglés del himno “Santo, Santo, Santo”, señalaba que podemos negar al Señor de maneras más sutiles. Escribía él así: “Es un error fatal suponer que no puede haber apostasía de Cristo cuando no somos llamados absolutamente a negar Su nombre o a quemar incienso a un ídolo. Negamos al Señor siempre que, como Demas, por amor a este mundo, abandonamos el curso de la obra que Dios nos ha señalado claramente. (2da Ti. 4:10). Negamos al Señor siempre que demos nuestra alabanza, o incluso nuestro silencio, a (aquello)... que nosotros mismos creemos que es pecaminoso... Negamos a nuestro Señor siempre que abandonamos a un hombre bueno en la aflicción, y cuando rehusamos dar nuestra compañía, aliento y  apoyo a aquellos que, por causa de Dios y por la fiel ejecución de sus deberes, se ven expuestos a persecuciones y calumnias”.

Los que han nacido de nuevo evitarán conscientemente cualquier negación abierta, deliberada y vocal del Señor Jesús. De hecho, el mero pensamiento de tal acto nos repugna. Sin embargo, como Heber destaca, el hecho de dar el amor al mundo, de desobedecer las instrucciones de Dios, de tolerar el pecado y de rehusar apoyar a nuestros hermanos en la fe son formas sutiles en las que, en efecto, llegamos a negar a Aquel que nos ha redimido. Decidámonos a vivir fielmente por Cristo, a fin de que nadie pueda acusarnos de que le volvemos la espalda a El. Recordemos, siempre hay el peligro de la negación! 

Pensamiento: Para guardarte de negar a Cristo, niégate a ti mismo por El. 
 


Google
Web Busca en nuestra página
 

 

Devocionales

                     Sección 11

  En esta sección te presentamos varias lecturas devocionales

  Fue un trágico error
  Dios de los ...
  Listo para vivir o...
  Una bendición de...
  Sus impuestos en...
  ¡Ayúdame! ...  
 
 Re-signado
  Un cristiano genuino
  Contando el cambio
  Peligro de la negación

                     Nota

Estas lecturas te  invitarán  a la meditación y reflexión.

Si tienes lecturas devocionales, envíalas a través de nuestro correo electrónico. Prometemos publicarlas y darte el crédito correspondiente.  

::  Portada   ::      ::   Anterior   ::      ::   Subir    ::      ::   Siguiente    ::

                                           Copyright © Unidos en Cristo. All rights reserved. - Contáctenos si desea usar algún material de nuestro sitio web