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El español ya es el idioma que
más crece en la Red con más de 100 millones de usuarios

EFE.
Crece el español en la red
El español es el idioma que más ha crecido en
internet y ha alcanzado ya los 102 millones de usuarios,
lo que le sitúa como tercera lengua en la red por detrás del
inglés (366 millones de usuarios) y el chino (184 millones),
según datos presentados por la entidad pública
Red.es.
Los dominios ".es" que se registran ganan a
los ".com"
El español ha multiplicado por tres
su presencia en la Red en los últimos ocho años,
gracias sobre todo al despegue de las conexiones en Iberoamérica,
según pone de relieve el informe La sociedad en Red del
Observatorio Nacional de las
Telecomunicaciones y Sociedad de la Información
(ONTSI).
Los
nuevos dominios ".es" que se registran
actualmente en España ganan a los ".com", ha añadido el director
de ONTSI, Daniel Torres.
El
estudio señala que, en España, la mitad de los hogares
tienen acceso a internet, una cifra que aún no alcanza
la media europea, si bien el porcentaje de quienes se conectan a
través de banda ancha, un 41,5 por ciento, supera ese umbral y
sitúa al país en el quinto puesto de Europa.
España se ha saltado etapas con respecto al continente y quienes
se conectan por primera vez lo hacen cada vez más a través de
banda ancha (con velocidades de más de un mega)
en vez de comenzar por banda estrecha, ha comentado Daniel
Torres.
El
porcentaje de jóvenes que ha accedido alguna vez a internet es
mayor en España que en Europa, si bien los porcentajes
se invierten en edades más avanzadas, ha comentado
Torres.
Más de un móvil por habitante
El
teléfono móvil también continúa expandiéndose, y en febrero de
este año ya existían 50,9 millones de líneas móviles, lo que
supone una media de 1,27 aparatos por habitante.
"Prácticamente 10 millones de personas cuentan con móviles de
tercera generación y en los últimos doce meses, el acceso a
internet a través del móvil se ha multiplicado por siete", ha
señalado Torres.
Nasa lanzó telescopio espacial
Glast abrirá nueva
ventana al universo
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AFP
El Cohete Delta II viaja rumbo al espacio desde la base
de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo
Cañaveral. |
Agencias
AFP
WASHINGTON - La NASA
lanzó el miércoles el telescopio espacial Glast desde la base de
la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Cabo Cañaveral, Florida
(sudeste), según imágenes transmitidas en vivo por la agencia
espacial estadounidense.
A 55
km de altitud
Glast (Gamma-ray Large
Area Space Telescope, o gran telescopio espacial de rayos gama),
con un peso de 4.3 toneladas, fue lanzado mediante un cohete
Delta II de dos pisos, que despegó a las 12:05 horas locales
(16:05 GMT).
Si todo se desarrolla con normalidad, debería llegar a su órbita
a 565 km de altitud, unos 75 minutos después de su partida,
cuando se separe del último piso del cohete lanzador.
El telescopio Glast abrirá una nueva ventana sobre el universo
con la exploración de su fuente de energía más poderosa, los
rayos gama, y buscará señales que expliquen los mecanismos de
aceleración de los pulsares, los vestigios de supernovas y los
núcleos de galaxias activos.
Tres aplazamientos
El lanzamiento del telescopio, que había sido postergado tres
veces, se ejecutó con un atraso de 20 minutos con respecto a lo
previsto, debido a un problema técnico en una de las estaciones
que sigue la trayectoria del cohete y transmite los datos del
vuelo.
Este telescopio espacial permitirá arrojar luz sobre numerosos
misterios como el de la materia oscura que forma cerca del 25
por ciento del universo contra únicamente 5 por ciento de
materia visible.
El 70 por ciento restante es representado por la energía del
vacío, que explica la aceleración de la expansión del universo,
que contrarresta las fuerzas gravitacionales en el universo.
El telescopio Glast
servirá para explorar rayos gamma de hiperenergía que merodean
en el universo.
Glast, un acrónimo de la NASA de las palabras Gamma-ray Large
Area Space Telescope, o telescopio espacial de rayos gamma para
una vasta zona, comenzó su misión orbital en torno a la Tierra,
tras un lanzamiento a mediodía del miércoles a bordo de un
cohete Delta.
La misión se prolongará entre cinco y 10 años.
Costo del proyecto
El telescopio, construido a un costo de $690 millones con
financiamiento de seis países, suplantará en sus tareas al
Observario de Rayos Gamma Compton, de la NASA, que fue destruido
de manera deliberada en el 2000.
Pero Glast llevará a cabo sus tareas de manera más rápida y
amplia.
Glast podrá realizar en tres horas, o en dos órbitas terrestres,
una inspección de todo el cielo. El Compton requería 15 meses
para concretar igual labor.
"En cierto sentido, Glast nos ofrecerá la posibilidad de espiar
detrás de la cortina ... la manera en que ciertas cosas
funcionan", dijo Steven Ritz, científico de proyectos de la
NASA.
Observatorios especiales
Los rayos gamma, situados en el extremo superior de la hiper
energía, hacen "¡paf!" cuando tropiezan con la atmósfera
superior de la Tierra. Por lo tanto, los científicos deben usar
observatorios espaciales para descubrir los secretos de la
radiación de rayos gamma.
Los físicos desean saber más sobre los grandes chorros de
partículas y de radiación que emergen de agujeros negros a una
velocidad cercana a la de la luz, o acerca de las explosiones de
rayos gamma que ocurren cotidianamente en el universo.
Glast permitirá convertir los rayos gamma en pares de electrones
y positrones -en otras palabras, materia y antimateria- y
determinar de qué parte del cosmos provienen.
Ritz espera que 100 mil partículas cargadas de electricidad
atraviesen el telescopio por cada rayo gamma, con alrededor de
dos rayos gamma por segundo.
La basura se come al planeta
La naturaleza y el
hombre en peligro
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AFP
Los desechos generados en las ciudades representan un
problema en aumento, a medida que la población crece. |
EFE
8 de Julio de 2008
La basura que se
genera en las ciudades es un problema que adquiere mayores
dimensiones a medida que la población mundial crece.
El desarrollo tecnológico en los países donde la sociedad de
consumo prevalece, potencia la creación y acumulación de basuras
y desechos, que ya difícilmente son asimilables por la
naturaleza.
Si no se toman medidas urgentes, no sólo el medio ambiente está
en peligro, también lo está la salud del ser humano.
Un
futuro desolador
El caos surgido en la ciudad italiana de
Nápoles como consecuencia de la acumulación de basura en sus
calles es uno de los casos más dramáticos hasta ahora entre los
países desarrollados. Desde hace 14 años, Nápoles sufre una
situación de emergencia con sus basuras, pero en los últimos
meses el conflicto ha estallado porque sus calles se han hecho
intransitables e irrespirables.
Datos sanitarios indican que la incidencia de cáncer ha
ascendido de forma considerable entre los napolitanos. La causa
de esta situación es la falta de espacio donde tirar la basura y
proceder a su incineración o eliminación.
Y es que en Nápoles ya no hay sitio donde tirar la basura, un
problema que se conocía desde hace tiempo, pero con el que no se
han tomado medidas preventivas, hasta que las calles napolitanas
han cambiado su fisonomía porque las bolsas de plásticos y los
desperdicios diseminados se esparcen por ellas.
Los olores son nauseabundos y el peligro de que surjan
epidemias mantiene alerta a las autoridades que se debaten entre
intensas polémicas cómo atajar este grave problema. Hasta ahora
el Gobierno italiano crea de vez en cuando un agujero de
emergencia o paga a otro país para mandársela en tren.
Pero esta grave situación localizada en la ciudad italiana, es
un problema ya endémico en muchas ciudades del mundo en
desarrollo, en las que la basura se acumula en cantidades
ingentes, sin la más mínima protección higiénica.
La acumulación de basura es un problema de muy difícil solución
en la actualidad. Y lo peor todavía está por llegar porque los
desechos aumentan en forma proporcional a como lo hace la
población mundial.
La
naturaleza llegó al límite
La acumulación de
basura se comenzó a producir cuando el hombre empezó a tratar
las materias primas de forma desordenada, producto de las
actividades humanas.
Las basuras eran fundamentalmente biodegradables, pero a medida
que se extendió el uso del plástico y surgió el desarrollo de
las tecnologías, aumentaron los restos, como componentes
electrónicos y eléctricos, a los que se deben aplicar un
tratamiento especial para lograr su desaparición o, en su
defecto, su transformación.
Aunque no se puede calcular la basura que se genera en el
planeta, se estima que se recogen anualmente entre ocho y diez
mil toneladas al año de desechos industriales, de minería, de
agricultura, de la construcción , químicos, etc. Además, no
todos los países generan el mismo tipo de restos desechables.
De entre los países en desarrollo, la India es uno de los que
más basura genera y los espacios dedicados a ella están a punto
de llenarse. Pero la densidad de la población continúa, y se
prevé que en la capital, Delhi, la basura se multiplique por
tres en los próximos 20 años, mientras que en la actualidad sólo
se recicla un 10 o 15 por ciento.
Ecológicamente se considera que la basura no debería de existir,
puesto que la naturaleza enseña que todo lo producido y creado
es reintegrado al medio. En el caso de la basura se aconsejan
técnicas de eliminación por medio de su reutilización y
reciclaje.
Ya, en muchos de los países desarrollados se ha impuesto una
política de concienciación ciudadana por la cual se separan los
distintos tipos de basura que se generan.
Las funciones de reciclaje son, en primer lugar disminuir la
cantidad de desechos potenciales en los productos. Orientar la
fabricación de productos a la reutilización y reciclaje en todos
los niveles de producción, consumo y eliminación.
Aquellos desperdicios que no pueden ser reintegrados al ciclo
productivo deben ser adecuadamente canalizados, en especial los
desechos peligrosos. Y, ante todo, desarrollar técnicas de
eliminación de residuos que sean inocuas y no perjudiquen el
medio ambiente.
Los
biocombustibles tienen sus
defectos
Implican serios
riesgos medioambientales
CIUDA D
DE MÉXICO – No todo es miel sobre hojuelas. Investigaciones de
la Universidad Autónoma Metropolitana, en esta capital,
revelaron que el uso de biocombustibles implica serios riesgos
para el medio ambiente e incluso traería problemas de
deforestación.
Sin reglas ni políticas públicas
De acuerdo con la profesora Michelle Chauvet
hacen falta programas de evaluación y políticas públicas para el
uso de energéticos extraídos de organismos vivos o sus materias
de desecho.
Al aumentar la posibilidad de hacer negocios con biocombustibles,
"sin cambiar patrones de producción", llevaría a tener grandes
extensiones de tierra "mecanizadas" y sobreexplotadas, comentó
Chauvet
En el marco del Foro Avances en Bioenergía, la especialista
señaló que el cambio del uso del suelo —pasar de tener una
producción de monocultivo en grandes extensiones de tipo
industrial— necesario para impulsar la producción de
bioenergéticos, afectaría a comunidades indígenas, cuya forma de
vida está relacionada con el campo y el bosque.
La especialista recordó que la producción del combustible
extraído de la palma de aceite de Malasia y Tanzania requiere de
apoyos crediticios que duran los ocho años que tarda en crecer
la planta, "en todo este tiempo el dueño acumula tal cantidad de
deuda que ya no puede retirarse y además no ha recibido
ganancia", dijo.
Los biocombustibles tomaron fuerza con el aumento del costo de
los energéticos y se perfilan como una opción para producir
energía en un futuro cercano. El etanol y el
biodiésel
son actualmente los combustibles biológicos más desarrollados
por todo el orbe.
Su utilización cotidiana representa beneficios como la seguridad
energética, reducción de emisiones contaminantes, el incremento
de ingresos para sector agrícola, creación de fuentes de trabajo
y desarrollo comunitario.
Para el año 2020 la Unión Europea exigirá que 10 por ciento de
sus carburantes contengan un componente de biocombustibles
—actualmente registra capacidad para producir uno por ciento—,
por lo que considera a los países con condiciones climatológicas
y geográficas para producir las materias primas para alcanzar
esa meta.

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